Cuáles son los cuatro acuerdos básicos que Juntos por el Cambio le propondrá al Gobierno para la post pandemia

POLÍTICA Por Gustavo Alzirac
El documento fue elaborado por la Fundación Alem (UCR), el Centro Hannah Arendt (Coalición Cívica) y la Fundación Pensar (PRO)
GDR7IMQWWNA7BL25QTM2W6GHVE

Juntos por el Cambio difundió este domingo un documento en el cual le propone al gobierno nacional un acuerdo básico sobre cuatro puntos clave para superar la crisis actual y encaminar al país en una senda de desarrollo económico y social.

El texto, titulado Cuatro acuerdos para una nueva etapa, fue elaborado por las principales usinas de pensamiento -think tanks- de la coalición opositora: la Fundación Alem (UCR), el Centro Hannah Arendt (Coalición Cívica) y la Fundación Pensar (PRO).

Según revelaron a Infobae fuentes de Juntos por el Cambio, el documento fue terminado hace más de tres meses y seguía “a la espera de que no hubiese nuevas sorpresas institucionales” para ser presentado.

En términos generales, gira en torno a dos conceptos principales. Por un lado, plantea que no habrá crecimiento sin previsibilidad económica e institucional. Por otro, afirma que se necesita una mirada integral a la hora de diseñar políticas públicas y no medidas parciales.

El documento comienza por señalar que la pobreza afecta a un tercio de la sociedad argentina desde hace más de 30 años y en parte esto se debe a que “los postulados refundadores que procuran deshacer todo lo que había hecho el gobierno anterior, reseteando las reglas económicas y las políticas sociales cada cuatro años” nos impiden alcanzar un desarrollo sostenido.

No obstante, asegura que tal vez la pandemia represente una oportunidad para repensar dogmas y superar prejuicios. Por eso, detalla cuatro temas sobre los que se podría avanzar en conjunto, más allá de las pertenencias políticas:

Un acuerdo institucional. El mismo deberá basarse en la premisa de que la democracia republicana es el conjunto de valores y procedimientos que mejor garantiza nuestros derechos fundamentales al mismo tiempo que permite procesar los conflictos sin violencia.

“Quienes tienen la responsabilidad de conducir, oficialistas y opositores, deben evitar el atajo de la arbitrariedad jurídica en la práctica política, la opacidad en las decisiones públicas y la renuencia a rendir cuentas de sus actos”, destacan.

Así, las reglas de funcionamiento de la sociedad deberán estar basadas en el Estado de Derecho, la independencia de la Justicia, la libertad de expresión y una práctica política que no solo permita sino también promueva diferencias de enfoque. Pero “compartiendo los valores fundamentales de la convivencia en paz, el respeto por la ley y la deliberación pública, y el diálogo como manera de procesar nuestras diferencias”.

Un acuerdo social que propone “superar el enfoque de la mera contención de los grandes núcleos de pobreza” y remarca la importancia recuperar la movilidad social ascendente que caracterizó a nuestro país.

Para eso, plantea la necesidad de mantener las acciones universales -como la AUH- pero limitar el rol de los intermediarios y de los programas para que sean un camino a la autonomía y no una forma de vida.

“No habrá superación de la pobreza estructural sin crecimiento sostenido que promueva el empleo privado. No habrá expansión del empleo sin crecimiento sostenido de la producción, y no habrá crecimiento sin estabilidad macroeconómica que promueva la inversión”, agregan.

Por otro lado, destaca la necesidad de “un acuerdo educativo apoyado en la excelencia de los docentes, la mejora permanente y la búsqueda de una enseñanza plural, de calidad e integrada a las necesidades del quehacer productivo” para garantizar la igualdad de oportunidades.

En tercer lugar, un acuerdo productivo que genere crecimiento económico con inclusión social y que nos permita salir del ciclo de crisis recurrentes.

Según el documento, “esto requiere un sendero de estabilización con consensos básicos de presupuesto equilibrado y financiamiento genuino como condición necesaria pero no suficiente, que promueva el ahorro interno con una moneda sana”.

Además, aseguran que es preciso acordar un plan de desarrollo productivo con inclusión social y competitividad exportadora formando una coalición pro-exportadora y pro-empleo, que sean garantes de la sustentabilidad económica y social que requiere cualquier proyecto de desarrollo.

“El programa económico requiere el consenso de las fuerzas políticas para garantizar la perdurabilidad de sus lineamientos básicos, que no sean reversibles ante la saludable alternancia política, sino que cada gobierno pueda construir sobre los pilares del anterior. De este modo podrá generarse la credibilidad y estabilidad de las reglas del juego necesarias para la inversión y el progreso sostenido”, explican.

Finalmente, un acuerdo de integración al mundo que permita una vinculación fluida y profunda con otro países, participar de la frontera del conocimiento científico y nos involucre en el multilateralismo comprometido con la paz, el medio ambiente y reglas del juego equitativas que promuevan el desarrollo de los países menos avanzados.

“El mundo es para la Argentina una oportunidad, no una amenaza. En la nueva reconfiguración que emergerá de la pandemia, nuestro país tendrá oportunidades comerciales como proveedor mundial de alimentos, energía, participación en las cadenas regionales de valor de los bienes industriales, y nuevas oportunidades en los servicios de conocimiento”, resume el documento.

Con información de www.infobae.com

Te puede interesar