Sorpresa y enojo de Rodríguez Larreta con el recorte de la coparticipación: se tensa al máximo el vínculo con la Casa Rosada

POLÍTICA Por Gustavo Alzirac
En el entorno del jefe de Gobierno aseguran que se enteraron del anuncio cinco minutos antes. En la Ciudad evalúan alternativas y no descartan la vía judicial
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Horacio Rodríguez Larreta estaba obsesionado con la coparticipación. Pero nunca pensó que se enteraría por televisión. “Nos avisaron cinco minutos antes”, aseguraron resignados, sorprendidos y furiosos desde el despacho del jefe de Gobierno minutos después de que Alberto Fernández anunciara desde Olivos, junto a Axel Kicillof, parte de su gabinete y los intendentes del Gran Buenos Aires -incluidos los del PRO-, que recortará un punto de los fondos que la Ciudad recibe del Estado nacional para financiar los aumentos salariales de la Policía bonaerense a través de un fondo fiscal.

El jefe de Gobierno se encerró con sus colaboradores más cercanos en su oficina del tercer piso de la sede de la calle Uspallata una vez que el Presidente anunció el recorte, estimado en unos $35.000 millones, para analizar los pasos a seguir. Pero las primeras reacciones en caliente no son auspiciosas para el vínculo entre la administración porteña y la Casa Rosada: “Eligió dividir a los argentinos”, dejó trascender Rodríguez Larreta en su entorno antes de preparar la respuesta oficial.

Con la irrupción del coronavirus, el jefe de Gobierno y el Presidente decidieron que la administración de la crisis sanitaria seria en forma conjunta, en una mesa de tres integrada además por Kicillof. Y exploraron un canal de diálogo que hasta ahora había dado, para ambos, buenos réditos políticos.

Buscaron, incluso, repeler a los sectores más extremos de ambos frentes partidarios. Con el anuncio, los bandos combativos del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio tienen ahora por delante una reivindicación de sus posiciones.

En la Ciudad dicen que desde marzo que no se hablaba de la coparticipación. Durante el verano, el Gobierno había avisado que pretendía recortar los fondos que la administración porteña recibe del Estado y que, según el Frente de Todos, se aumentó de forma discrecional durante la gestión de Mauricio Macri cuando se traspasó la Policía Federal.

Rodríguez Larreta y Alberto Fernández habían entablado entonces una negociación para buscar una salida armoniosa al conflicto. “Es cuestión de tiempo”, resaltaba por esos días el jefe de Gobierno. La crisis sanitaria por el coronavirus borró el tema de la agenda. Pero los colaboradores más perspicaces del alcalde estaban seguros de que el Frente de Todos volvería a la carga, y que el proyecto seguía activo en los principales despachos del ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, de buen vínculo con la Ciudad.

“Vamos a ver como lo instrumentan y a partir de eso veremos los pasos a seguir”, confió a Infobae uno de los asesores jurídicos más encumbrado del jefe de Gobierno. En el verano, Rodríguez Larreta le había encargado a su equipo que analizara todas las opciones posibles por si la Casa Rosada al final avanzaba con el recorte por decreto. La posibilidad de recurrir a la Corte Suprema está sobre la mesa.

Martín Lousteau, que hace dos semanas visitó Olivos junto a Enrique Nosiglia para buscar una salida al entuerto parlamentario en torno a la reforma judicial, dijo en TN, apenas Fernández terminó su anuncio, que “nadie sabía”. “Yo dialogo con el Presidente, me sorprende a un nivel...”, remarcó visiblemente sorprendido y fastidiado. Es lógico: el senador tiene un acuerdo con Rodríguez Larreta y aspira a sucederlo en el 2023.

“La quita del 1% de coparticipación a la Ciudad es una actitud de venganza y castigo que veíamos venir”, posteó, por su parte, Maximiliano Ferraro en sus redes, entrada la noche. La posición oficial de la Coalición Cívica.

Néstor Grindetti, sentado en el quincho de Olivos juntos a sus colegas del PRO y del PJ, también usó su Twitter para criticar la medida. “No teníamos información del anuncio, vinimos a reunirnos para escuchar y debatir, nada de eso sucedió”, escribió en el mismo tono que Jorge Macri y el resto de los intendentes del PRO que se fueron de Olivos más inquietos y confundidos que cuando llegaron.

Grindetti es el intendente del PRO del Gran Buenos Aires más cercano a Rodríguez Larreta. También trabajaba, junto a su par de Vicente López y el jefe de la Ciudad, para robustecer el diálogo con la Casa Rosada. Ahora arranca otra etapa.

“A mi dialogar no me cuesta, para mi la política es diálogo”, había subrayado el jefe de Estado desde Olivos, rodeado de intendentes, de Máximo Kirchner, Santiago Cafiero y Sergio Massa, que tiene una amistad histórica con Rodríguez Larreta.

En las últimas semanas, el mandatario había preparado el terreno: en reiteradas oportunidades se refirió a la “opulencia” de la Ciudad. Lo que hizo este miércoles, además, fue blanquear que el anuncio con el que pone en jaque el vínculo con el jefe de Gobierno fue impulsado por Cristina Kirchner, con la que lo habló, según reveló, en el almuerzo que compartieron hace dos domingos en Olivos.

“Vamos a seguir cumpliendo cabalmente con la Ciudad pagando la Policía Federal que les fue transferida”, planteó el Presidente.

El último mes, después del envío del proyecto de reforma judicial al Parlamento, Fernández y Rodríguez Larreta conversaban sobre el traspaso de la Justicia nacional a la órbita de la Ciudad, contemplado en el texto. Discutían la forma y los fondos. El anuncio de hoy obliga a dar la vuelta la página y empezar de cero.

Con información de www.infobae.com sobre una nota de Federico Mayol

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