El Gobierno garantiza que el relevo del embajador en Venezuela no afecta a la situación de Leopoldo López

INTERNACIONALES Por Lucía ABELLÁN | Francesco MANETTO
El líder opositor permanecerá en la legación diplomática pese al cambio de jefatura en plena crisis
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Leopoldo López, el líder opositor venezolano acogido en la Embajada española en Caracas, permanecerá en la legación diplomática a pesar del próximo relevo del embajador, Jesús Silva. Fuentes del Ministerio de Exteriores han garantizado este viernes que la situación de López, que vive en la residencia del diplomático desde mayo del año pasado, no se verá modificada por la rotación de embajadores que se va a producir en las próximas semanas y que afecta a Silva. El cambio, postergado desde hace meses, se produce en un momento de especial actividad diplomática en Caracas, cuando el grupo de contacto que lidera la Unión Europea y que impulsó España para tratar de desbloquear la crisis venezolana explora una solución para las elecciones legislativas de diciembre.


Exteriores enmarca el relevo en las rotaciones habituales que se producen en las embajadas y añade que hay otros puestos modificados: las jefaturas de misión en Cuba, Colombia, Bolivia, El Salvador, Jamaica y Trinidad y Tobago. La plaza vacante en Venezuela la ocupará próximamente el actual embajador en Cuba, Juan Fernández Trigo, según ha avanzado Europa Press. Este diplomático fue nombrado por el primer Gobierno de Pedro Sánchez, en octubre de 2018. Fuentes del ministerio aseguran que está en la terna, a la espera de plácet diplomático.

Silva dirige la embajada en Caracas desde que fue nombrado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy en 2017. Quizá el momento de mayor tensión durante su mandato se produjo a principios de mayo de 2019, cuando López, su esposa —la también opositora Lilian Tintori—, y uno de sus hijos buscaron resguardo en la residencia del embajador, territorio inviolable donde no puede ser requerido por las autoridades venezolanas. López acababa de salir de su arresto domiciliario, liberado en una acción militar liderada por Juan Guaidó, reconocido por alrededor de 60 países como presidente interino de Venezuela, entre ellos España. Pese a todo, ese conato de derrocar al régimen se frustró y López acabó buscando protección en la legación española. Pocas horas después, el Gobierno de Nicolás Maduro emitió una orden de arresto contra el opositor. Aunque Tintori y la menor se desplazaron más tarde a España, López ha permanecido allí desde entonces.

El embajador español, cuya salida de Venezuela no será inmediata sino que se hará efectiva en las próximas semanas, ha sido uno de los representantes diplomáticos más implicados en la búsqueda de soluciones a la grave crisis política y social del país sudamericano. Ha sido blanco de las presiones del Gobierno de Caracas, que tras la llegada del dirigente opositor intensificó la vigilancia de los servicios de inteligencia en las proximidades de su residencia, ubicada en la urbanización Country Club. Y en más de una ocasión recibió advertencias explícitas del propio Maduro. La última vez ocurrió el pasado mes de junio, cuando el sucesor de Hugo Chávez amenazó con expulsar a la embajadora de la Unión Europea, Isabel Brilhante Pedrosa. Entonces lanzó también una advertencia a Silva, al vincularlo a las actividades de López y al asegurar que “Venezuela se reserva las acciones diplomáticas” en su contra. Finalmente, todo quedó en una escalada retórica.

El veterano diplomático, sin embargo, sí tuvo que abandonar el país a principios de 2018, en medio de otra crisis entre Madrid y Caracas, cuando ambos países decretaron la expulsión recíproca de sus embajadores. El régimen acusó en ese momento a España de injerencias en su política interior. Sin embargo, meses después, antes de las elecciones presidenciales de mayo que fueron rechazadas por la mayoría de las fuerzas opositoras, Jesús Silva regresó al país y reanudó su trabajo.

A pesar de las tensiones con el Gobierno, el embajador siempre mantuvo relaciones y canales de comunicación constante con el Palacio de Miraflores. Para Maduro, la Unión Europea, que siempre ha mantenido una posición más matizada y abierta al diálogo que Washington, es un interlocutor clave, probablemente el único que está en condiciones de apoyar abiertamente a Guaidó y al mismo tiempo entablar una mediación con el régimen. Y en el mapa de las legaciones diplomáticas europeas, España desempeña un papel determinante en toda América Latina.

Fuente: El País

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