Al menos cuatro muertos y 17 heridos en una cadena de atentados en el centro de Viena

INTERNACIONALES Por Simón DERONDA
Las autoridades apuntan a que ha habido disparos en una calle cercana a una sinagoga
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Una cadena de atentados terroristas ha causado este lunes al menos cuatro muertos y 17 heridos en Viena, según fuentes hospitalarias y de la policía de la capital austriaca, que aludió a seis escenarios de ataque. La situación varias horas después de los atentados seguía siendo confusa, según las autoridades, que afirmaron también que uno de los terroristas murió por disparos de los agentes. El ministro del Interior, Karl Nehammer, ha asegurado este martes que el atacante abatido era simpatizante del Estado Islámico. La policía pidió que nadie saliera de sus domicilios y en rueda de prensa anunció controles fronterizos.


Las autoridades desplegaron un amplio operativo policial y acordonaron la zona para intentar detener a otros participantes en el ataque. Tras los primeros momentos de confusión, y sin que la situación estuviera controlada, la policía confirmó que se habían producido atentados en seis lugares del centro de la ciudad.

Uno de los tiroteos, que se iniciaron en torno a las 20.00 en las inmediaciones de la calle Seitenstetten, se produjo cerca de una sinagoga, que estaba cerrada cuando comenzó el asalto, según la policía. Medios informativos locales apuntaron que el objetivo pudo ser ese templo, pero las autoridades, que ofrecieron una rueda de prensa, no lo confirmaron. Algunos testigos contaron que un atacante había disparado hacia varios locales con terrazas en la zona y que un transeúnte había sido alcanzado. Un testigo, interrogado por una cadena de televisión, dijo que vio “correr a una persona con un arma automática, que disparaba” repetidamente. Otro habló de “al menos 50 disparos”.

Apenas unas horas después de los ataques, la policía confirmó que una persona había fallecido por los disparos de un terrorista. Más tarde, la cuenta oficial de Twitter de la ciudad de Viena confirmó la muerte de una segunda víctima, una mujer herida en los sucesos. Las autoridades, hasta pasada la medianoche del lunes, no confirmaban la cifra de fallecidos— que también recogían medios del país citando a un cargo sanitario de Viena— pero sí que uno de los heridos es un policía.

Las imágenes que llegaban de la capital austriaca mostraban un amplio despliegue de seguridad y los mensajes en las redes sociales reflejaban que se vivían horas de incertidumbre y miedo. Ciudadanos que estaban en la zona al comenzar el tiroteo se refugiaron en locales abiertos o casas privadas a la espera de recibir instrucciones de la policía, que insistió varias veces en que nadie saliera a la calle y que se evitaran los transportes públicos. Las autoridades también avisaron de que los trenes de las líneas de metro que atraviesan el centro de la ciudad no pararían en las estaciones. Y pidieron que no se publicaran en las redes vídeos ni fotos de la operación. “Esto pone en peligro tanto a las fuerzas policiales como a la población civil”, recalcaron.

“Definitivamente, es un ataque terrorista”, aseguró el canciller austriaco, el conservador Sebastian Kurz, en una declaración televisiva. El jefe de Gobierno afirmó que el ataque parecía “bien preparado” e informó de que unidades del Ejército se habían desplegado para la protección de edificios mientras continúa la operación. En un mensaje en Twitter, el canciller añadió que el país vive “horas muy duras”, agradeció el trabajo de las fuerzas de seguridad y aseguró que la policía actuará “con determinación” contra los autores del ataque terrorista.

El Ministerio del Interior no descartó que se trate de un ataque antisemita. Lo que el Ejecutivo dio por seguro es que hubo varios autores, de los que uno fue abatido por la policía y el resto, cuyo número no se precisó, estaban siendo buscados. El diario Kronen Zeitung señaló la posibilidad, aún por confirmar, de que un atacante llevara un cinturón explosivo que habría hecho estallar.

El canciller seguía los acontecimientos con un gabinete de crisis. Fuentes del Gobierno indicaron que estaba en contacto con el presidente, el progresista Alexander van der Bellen, y con los líderes de los partidos, así como con el alcalde de Viena, el socialista Michael Ludwig.

Austria había quedado al margen en los últimos años de la ola de atentados que ha golpeado a Francia, España o Alemania. El último atentado que sufrió Viena se produjo el 29 de agosto de 1981, precisamente contra la sinagoga central (Stadttempel), donde terroristas palestinos mataron a dos personas.

Fuente: El País

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