Mesa de precios y salarios: para “alinear expectativas” el Gobierno reunirá esta semana a constructoras, productores de insumos y la UOCRA

ECONOMÍA Por Agencia de Noticias del Interior
Tras el encuentro con la industria de alimentos, será el segundo capítulo de la iniciativa para reducir el ritmo de inflación. El Poder Ejecutivo apuesta a que la Construcción, con el impulso de la Obra Pública, sea la punta de lanza de la recuperación post-pandemia
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La agenda de la mesa de precios y salarios continuará en los próximos días con una reunión con referentes empresarios y gremiales de un sector clave de la economía, como la construcción. Se trata de un rubro con un fuerte poder de creación de puestos de trabajo y que el Gobierno busca mostrar como la punta de lanza de la recuperación de la actividad en la post pandemia.

La convocatoria abarcará toda la cadena de producción del sector, desde fabricantes de insumos, corralones y constructores hasta la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA). La idea que sobrevolará el encuentro, afirmaron fuentes oficiales, será la que rigió en la primera mesa sectorial celebrada la semana pasada: alinear expectativas de aumentos de precios y de negociaciones paritarias, en un acuerdo que tome en cuenta las características de cada sector. Desde el Gobierno explicaron que aún no hay fecha definida para la nueva mesa sectorial, pero se espera que pueda ser esta semana.

En ese sentido, la construcción es un rubro de la producción con números más favorables de actividad en los últimos meses. “La segunda mesa es la de construcción, un sector que está en clara recuperación, muy dinámico, que transita el cuarto mes consecutivo de crecimiento del empleo”, la presentó el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas. En ese sentido, agregó que “se trata de una muy buena performance de un sector muy importante de la economía donde es necesario convocar a todos los eslabones de la cadena de construcción para generar un acuerdo de precios que vaya en línea con las pautas macroeconómicas”.

Parte del despegue de la construcción está relacionado al propio empuje del Estado a través del gasto en obra pública. Según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda, en enero las erogaciones de capital del sector público aumentaron 192% interanual, una tendencia de fuerte aumento que ya registraba desde diciembre. En detalle, para el sector energía los envíos de fondos crecieron 315%, mientras que los de transporte lo hicieron 160%.

El precio de los insumos y la falta de abastecimiento son los dos factores que acompañaron al repunte del sector. La construcción tuvo un fuerte incremento de precios durante 2020, mayor al promedio de inflación que registró la economía, de 36,1% anual. En términos generales el costo del sector creció 42% a lo largo del año pasado. Los materiales tuvieron subas de 64% anual. En el otro extremo, la mano de obra se encareció 27%.

La industria constructora celebró la sanción la semana pasada del paquete de leyes para impulsar la actividad, que incluye beneficios impositivos para quienes inviertan en desarrollos inmobiliarios y un blanqueo de pesos y dólares para quienes destinen esos fondos no declarados a obras privadas. Según estimaciones del sector, en un escenario optimista ese “sinceramiento” podría recaudar hasta USD 5.000 millones.

En la primera mesa sectorial que organizó el Gobierno el jueves pasado, el Poder Ejecutivo aceptó ante las empresas del rubro avanzar en una discusión del programa Precios Máximos, uno de los reclamos más repetidos entre las compañías, pero le hizo saber a los ejecutivos que detectó “aumentos de insumos sin justificativo”.

Durante la reunión se planteó una agenda con el sector que incluirá cinco puntos. En primer lugar, los insumos alimenticios, con la referencia de las negociaciones con las mesas del trigo y el maíz de las últimas semanas. También habrá un acercamiento a los insumos industriales tanto del agro como de la industria alimenticia.

Una tercera cuestión a discutir en adelante serán los costos de logística. En cuarto lugar, se abordará una mejora en la productividad del sector, atada a la negocaciación salarial. Por último, el Gobierno se comprometió a analizar el funcionamiento del programa Precios Máximos, que congeló los precios de productos de alimentos y limpieza cuando comenzó la pandemia. A diferencia de Precios Cuidados, no es un plan consensuado con el sector.

También hubo reclamos de los funcionarios a los empresarios del sector. Según fuentes oficiales, el Gobierno detectó “aumentos en insumos, tanto en fase primaria como agroquímicos como en fase industrial. Algunos aumentos no encuentran justificativo razonable”. “En 2020 hubo insumos que aumentaron por encima de los precios finales. Este año debemos armonizar esto para que se dé en sentido inverso”, adelantaron desde el Ejecutivo.

Tras la reunión, el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios de Argentina (Copal) Daniel Funes de Rioja afirmó que “lo que se va a discutir, y sí hay una clara intención, es que no haya política de precios máximos y que haya abastecimiento. Y nosotros también queremos que haya abastecimiento”, indicó el directivo de la Unión Industrial Argentina. Además consideró que “hay que buscarle una congruencia” al diálogo, y puntualizó que “este es el punto de partida, no de llegada”.

Con información de www.infobae.com

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