Brindis de un halcón y tres palomas

POLÍTICA Por Juan Rezzano*
El duro Alfredo Cornejo fue anfitrión de los blandos Frigerio, Monzó y Ritondo en Mendoza. Estupor amnésico por Formosa y amnistía antigrieta interna.
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El dionisíaco entorno de la Fiesta de la Vendimia embriagó de camaradería a un halcón y a tres palomas de Juntos por el Cambio, que brindaron por la paz interna y se rasgaron mutuamente sus vestiduras republicanas por la represión en Formosa -acaso aquel entorno los haya ayudado, para no arruinar el momento con culpas cristianas inoportunas, a olvidar las tropelías de fuerzas policiales propias, sobre todo a uno de los celebrantes, que condujo a La Bonaerense durante ese período-.

En una terraza con bucólica vista de vides cuyanas, el halcón plenipotenciario Alfredo Cornejo (diputado nacional-presidente de la UCR-exgobernador) recibió con honores a las palomas macristas pero no fanáticas Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Cristian Ritondo, representantes del ala moderada de la coalición opositora aunque en las últimas horas mimetizada con la pata ultra a partir del menú servido en bandeja por el Gobierno y sus satélites (al exministro de Seguridad bonaerense es al que más se le nota el pico de halcón en estas circunstancias de comunión opositora).

Primero, las instituciones

Presas del horror, el halcón y las palomas “repudiaron la violencia y el accionar del gobierno de Formosa”, dijo una fuente al tanto de la conversación, aunque no aclaró si prefirió abstenerse de ese repudio el diputado Ritondo, que, como se dijo, en los cuatro años felices de la aventura macrista en el poder dirigió a la policía que ya en enero de 2016, cuando ni siquiera había salido el sol en la provincia de María Eugenia Vidal, debutó a balazo de goma limpio en la mismísima Plaza Moreno de La Plata, donde protestaban despedidos y despedidas de la Municipalidad. Después, seguirían otros hitos tristemente célebres que la alianza opositora, quizá abrumada por las cosas que pasarían, omitiría condenar.

 En el climax de las proclamas, el radical y los properonistas engolaron los gargueros para gritar “la defensa irrestricta de las libertades individuales y los derechos humanos del pueblo formoseño”. Nada se habría hablado de curros en ese punto de éxtasis liberal.

Los bifes

A los postres de la tertulia, halcón y palomas no resistieron la tentación y hablaron de lo que nunca habla la dirigencia política, ni siquiera en la previa de un proceso electoral: elecciones.

 Los informantes le dijeron a Letra P que, cuando sobrevolaron “el futuro de Juntos por el Cambio”, destacaron, casi en tono Preámbulo, “la necesidad de consolidar la unidad, la importancia de ser generosos en el armado, en la convocatoria y en la ampliación que hay que ir a buscar para tener mayor representatividad tanto en las legislativas de este año como a nivel nacional de cara al 2023”.

Los celebrantes se fueron aliviados: entornos como el de la Fiesta de la Vendimia son fértiles para las coincidencias de hermanos que se quieren tanto, pero, también, todo puede salir mal. Por caso, alguien podría haberle recordado a Monzó, hablando de unidad, que no esperó siquiera que la alianza hiciera el duelo de la derrota de 2015 para partir el bloque de diputados y diputadas en la Legislatura provincial. 

* Para letrap.com.ar

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