La curiosa caída de la pobreza en Formosa: se redujo un 5% a fuerza de empleo público y fondos recibidos desde la Nación

ECONOMÍA Por Pablo Wende*
Finalizó el año en 36,4%, por debajo de los 42 puntos registrados a nivel nacional y de los 41,6% de la medición anterior. En la provincia que menos recursos propios genera para gastar en todo el país, la enorme proporción de empleados públicos terminó siendo una suerte de “escudo” contra la crisis de la pandemia
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Gildo Insfran quedó en el ojo de la tormenta y en la mira de organizaciones de derechos humanos por sus extremos métodos a la hora de controlar la expansión del Covid-19. Pero el gobernador de Formosa debe estar entre los pocos que festejaron los números de pobreza que ayer divulgó el INDEC. Según el organismo, en esa provincia el porcentaje de pobres bajó más de 5 puntos en plena pandemia: pasó de 41,6% a 36,4%, exactamente al revés del sustancial aumento que se registró en casi todo el país. Resultó por lejos la disminución más significativa teniendo en cuenta lo sucedido en el resto de las provincias.

No sólo resulta llamativo este dato. También el hecho de que en el segundo semestre de 2019, el nivel de pobreza formoseño superaba con claridad el promedio nacional: 41,6% a 35,5% registrado para toda la Argentina. Ahora se dio vuelta. Mientras que la pobreza en los 28 conglomerados que mide el INDEC pasó a 42%, Formosa quedó nada menos que 6 puntos porcentuales más de 5,5 puntos porcentuales debajo. La otra razón es un volumen extraordinariamente alta de transferencias que recibió la povincia, que en plena pandemia consiguió un aumento en términos reales (descontada la inflación) que lo percibía hasta el 2019.

Pero detrás de este supuesto milagro formoseño, se esconde otro fenómeno. La principal explicación detrás de esta gran caída en el porcentaje de pobres es la elevada cantidad de empleados públicos. De hecho, Formosa es la provincia que tiene mayor cantidad de gente trabajando en el Estado por cada 100 habitantes de todo el país.

Un informe de la Fundación Libertad había revelado que Formosa es la segunda ciudad con mayor cantidad de empleados públicos en relación a los trabajadores privados: 167 por cada 100, o sea tiene casi el doble de personas trabajando en el Estado que en el sector privado. Sólo Catamarca la supera por poco margen.

Además, esa gran participación del empleo público genera otro milagro formoseño. La desocupación a fines del 2020 apenas llegaba a 4,2%, cuando a nivel nacional se ubicó en el 11%. Es decir, aún en una situación de fragilidad y pobreza, Formosa se acerca a niveles considerados como “pleno empleo”.

El economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, también comentó sobre este fenómeno: “Hay que observar que la provincia recibió fuerte volumen de transferencias del gobierno central el año pasado, que luego en parte se transfieren a las familias. Como los ingresos son bajos relativamente en comparación con el promedio del país, el efecto termina siendo positiva, quedando menos gente debajo de la línea de pobreza”

El empleo público actuó como un verdadero “escudo” contra el Covid-19, al menos desde el punto de vista económico y social. Según había reflejado el ministerio de Desarrollo Productivo, la primera provincia que se recuperó de los efectos de la pandemia fue justamente Formosa. Nuevamente, el motivo es que la masa salarial casi no se vio afectada. Al haber tanta proporción de empleo público, la capacidad de compra de los habitantes se vio mucho menos resentida que en el resto del país.

Algo similar sucedió con los niveles de pobreza. Hubo en proporción mucho menos gente afectada por el cierre de la economía. Los empleados públicos en su mayor parte hicieron teletrabajo en todo el país pero no sufrieron reducción de sueldos, ni suspensiones y nunca dejaron de cobrar. A los privados les fue sustancialmente diferente: buena parte de las empresas tuvo que recurrir al Estado para pagar sueldos a través de los ATP. Y 9 millones de personas que trabajan como cuentapropistas o en negro recibieron tres cuotas del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) por $10.000.

Esta fuerte proporción de empleados públicos también provoca que los ingresos propios que genera la provincia sean extremadamente bajos. Formosa genera sólo 6,5% de sus recursos, mientras que el resto proviene de la coparticipación de impuestos. Es de hecho el distrito que menos recursos propios genera. En el otro extremo aparece la ciudad de Buenos Aires, con el 71% de generación propia de ingresos.

* Para www.infobae.com

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