Guzmán con quejas por tasas del Club de París en el inicio de gira europea

ECONOMÍA 12 de abril de 2021 Por Carlos Burgueño*
Se habló de economía sustentable, eventuales inversiones y el tipo de acuerdo que quiere la Argentina con el FMI, para el que busca apoyo. Hoy, encuentro en la Cancillería alemana y contactos con privados.
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Además de buscar apoyo en el board del Fondo Monetario Internacional (FMI), Martín Guzmán hará en gira europea una consulta a sus colegas de Alemania, Italia, España y Francia: qué posibilidades hay de reducir drásticamente los intereses que se le cobran al país por el crédito vigente, en el caso que haya una nueva postergación. Por los aproximadamente u$s2.400 millones con vencimiento en mayo que el país quiere negociar, Argentina deberá pagar en un año unos u$s300 millones. Dinero que se replicaría si se lograra una reestructuración hasta el 2023. El costo de la renegociación superaría así el 9% anual; una de las tasas más altas del mercado. El ministro de Economía buscará que ese nivel se reduzca al 3%, el mismo nivel que está discutiendo con el FMI.

Sabe Guzmán que la llave para este cambio está en las negociaciones que pueda mantener con los ministros de los principales países europeos; ya que se trata de un interés no estipulado en el estatuto del organismo. A diferencia del FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); que tienen tasas preestablecidas y que deben aceptarse, salvo cambios estructurales; dentro del Club de París, es posible negociar la tasa. Igualmente, para una Argentina con un riesgo país que supera los 1.600 puntos básicos según el índice del JP Morgan, un 9% es barato.

La gira comenzó ayer con el encuentro con el ministro de Economía de Angela Merkel, Peter Almaier. Con puntualidad alemana, el anfitrión recibió al argentino a las 14 de Buenos Aires, con temas variados (economía sustentable, inversión en tecnología y economía del conocimiento y estratégicas ambientales) y un mensaje claro del visitante. Según Guzmán, Argentina quiere favorecer las inversiones extranjeras, ir hacia una macro equilibrada y seria y respetar los principios de crecimiento y búsqueda del equilibrio fiscal. Para el final vino el mensaje que el ministro argentino llevó desde Buenos Aires: el Gobierno de Alberto Fernández quiere un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pueda ser cumplido y que le garantice al país que no frene la recuperación económica. El mensaje de Almaier (hombre fuerte del gabinete de Merkel), fue que avance con la negociación y que, dentro de lo lógico, habrá apoyo alemán.

Para hoy la gira tendrá la segunda jornada en Berlín, dedicada a una encuentro con el director general de Política Económica de la Cancillería alemana, Lars Hendrik Roller, y contactos con privados. Sin embargo, como la ciudad está vedada para encuentros directos, todas las reuniones con empresarios con intereses en el país, serán virtuales, con equipos especialmente dispuestos para la ocasión. Mañana continuará el cronograma, con una reunión con el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Smidt. El miércoles volará a Roma para hablar con su colega italiano Daniele Franco. La siguiente parada será Madrid para reunirse con la ministra de Economía española Nadia Calviño; y la gira culminará en la capital más importante para cerrar un acuerdo. En París será recibido el viernes por el ministro de Economía y Finanzas francés, Bruno Le Maire; quién por tradición detenta la presidencia del Club de París.

Obviamente el tema principal para Guzmán será explicar el problema de la deuda argentina y la imposibilidad de cumplir en tiempo y forma con el vencimiento de mayo con el organismo. Ya sabe Guzmán que no podrá conseguir quitas de capital; dado que los acreedores son, en este caso, países y no fondos de inversión o bancos. La visión que se tiene desde Buenos Aires en la preparación del viaje, es que el Club de París está tan interesado como Argentina en cerrar un acuerdo. A diferencia de las discusiones con los acreedores privados y el FMI en este caso el Gobierno de Alberto Fernández siempre consideró esta deuda como 100% legítima en sus reclamos y desvinculada de circunstancias políticas de otorgamiento. Sin embargo, el oficialismo criollo sabe que su tratamiento debe ser el mismo que el resto de los acreedores, con lo que también tiene que ser renegociada; dado que, siguiendo los dictámenes de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, hoy no se puede pagar.

La Argentina mantiene su deuda con el Club de París en nivel de default desde el 5 de julio del año pasado. Ese día Argentina directamente dejó vencer la penúltima cuota; y, dos meses después (pasados los 60 días hábiles reglamentarios) se oficializó el default. Se deberían haber girado unos u$s2.102 millones, correspondientes al pago final del acuerdo que había negociado Kicillof como ministro de Cristina de Kirchner.

El organismo ya sabía desde febrero del 2020 que Argentina no cumpliría con el compromiso. El 5 de ese mes Guzmán declaró desde Roma, con el papa Francisco y la titular del FMI como testigos directos, que “la Argentina pagará tasas de interés del 9% de la deuda de 2020 a 2021 con el Club de París, y eso no sólo es insostenible, sino que también marca un anclaje muy importante para el resto de la reestructuración. Definitivamente, no es pari passu lo que estamos tratando de hacer; entendemos las complejidades del Club de París, pero si vamos a hacer las cosas bien, también necesitamos cooperación”.

El segundo tema que Guzmán quiere cerrar en su gira europea es el apoyo de los principales estados de esa región para el momento en que haya que votar a favor del Facilidades Extendidas que de manera muy lenta se negocia con el organismo que maneja Kristalina Georgieva. Si bien el voto fundamental es el de los Estados Unidos (sin el apoyo de la administración de Joe Biden nada será posible), es imprescindible también que la Unión Europea y los estados más importantes de ese bloque no pongan trabas.

* Para www.amabito.com

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