Alberto Fernández jugó para la oposición: logró congelar las diferencias internas en Juntos por el Cambio y abroquelar a todos detrás de Horacio Rodríguez Larreta

POLÍTICA 17 de abril de 2021 Por Ricardo Carpena*
Las nuevas restricciones anunciadas por el Presidente apaciguaron a la coalición opositora, aunque no derivaron en ninguna estrategia conjunta ni en acciones concretas. Los gestos del jefe de Gobierno hacia sus aliados. La negociación por las PASO que quedó en suspenso
YRNGDN4CUZFRDLG4D3ZK25EMIA

Juntos por el Cambio tiene mucho que agradecerle a Alberto Fernández. Gracias a los polémicos anuncios sobre las nuevas restricciones, quedaron congeladas las diferencias en la coalición opositora por el proyecto oficial para postergar las PASO y todos, duros y dialoguistas, se encolumnaron sin fisuras detrás de Horacio Rodríguez Larreta.

No es la primera vez que sucede algo semejante. Ahora, el respaldo al jefe de Gobierno se manifestó a través de publicaciones en las cuentas de Twitter de los principales dirigentes, incluso de “halcones” como Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Sin embargo, curiosamente, los líderes de los tres partidos que integran JxC no hablaron a lo largo del jueves ni tampoco coordinaron una estrategia conjunta ni acciones concretas para reforzar sus declaraciones.

Tanto en la UCR como en la Coalición Cívica se abroquelaron en los tuits de apoyo a Rodríguez Larreta, mientras que en el PRO hubo mayor ebullición. Macri llamó a los intendentes bonaerenses a rebelarse para mantener las escuelas abiertas. Bullrich aprovechó la presentación de su libro en la ciudad bonaerense de Capitán Sarmiento para hablar con siete intendentes bonaerenses de Juntos por el Cambio sobre una estrategia unificada para exigir que no se interrumpan las clases presenciales en la Provincia de Buenos Aires. Y los diputados del PRO presentaron en el Congreso un proyecto para pedirle al Gobierno que declare a la educación como servicio público esencial.

Aun así, entre los “halcones” de Juntos por el Cambio no pudieron evitar en privado considerar algo tibia la decisión de Rodríguez Larreta de presentar un amparo ante la Corte Suprema para defender la educación presencial. “Esa jugada le puede salir bien o mal -dijo uno de ellos-, pero tendría que anunciado que el lunes arrancaban las clases y pedirle a la Corte una declaración de certeza para que avale o no la medida. De esa forma, en lugar de pedir permiso, como eligió Horacio, eventualmente pediría perdón si es que no logra el respaldo del tribunal”.

Rodríguez Larreta cuidó al extremo las formas hacia adentro de Juntos por el Cambio. Antes de la conferencia de prensa de este jueves, les anticipó en persona a un grupo de dirigentes lo que iba a decir públicamente. En realidad, lo hizo con Macri, por un lado, y con la mesa porteña de JxC, por el otro. En este último caso, se trató de un Zoom con Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti, de la UCR; Maximiliano Ferraro y Paula Oliveto, de la Coalición Cívica, y Graciela Ocaña, del partido Confianza Pública, entre otros, con quienes mantiene mejor diálogo que con muchos de sus pares nacionales. Quien se ocupó de hablar con una aliada-rival como Bullrich fue el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, todo un experto en sostener los vínculos con personajes indescifrables para el número uno de la Ciudad.

La guerra iniciada por Alberto Fernández a la Ciudad de Buenos Aires dejó en suspenso lo que tenía planeado la conducción nacional de la principal fuerza opositora: luego del Zoom que mantuvieron el miércoles, tras el cual criticaron el plan de vacunación, los referentes de JxC tenían previsto difundir al día siguiente un comunicado sobre el proyecto de postergación de las PASO en el que iban a insistir en los tres puntos que quieren sumar: la instrumentación de la boleta única, el voto por correo de los argentinos en el exterior (derogado por el Gobierno) y la posibilidad de que los militares puedan sufragar el día de las elecciones en la mesa más cercana.

La estrategia de la oposición incluía (y sigue incluyendo) que sus líderes parlamentarios sondearan a sus pares del oficialismo para intentar obtener algo de lo que querían en la negociación e incluso añadir una cuestión considerada clave: que el nuevo cronograma electoral en discusión incluyera la exigencia de contar con una mayoría de dos tercios de ambas cámaras para futuros cambios de esa legislación. Actualmente, para modificar el régimen electoral se necesita la mayoría absoluta de los miembros de Diputados y del Senado, algo que hoy beneficia al Frente de Todos. “Así evitamos que nos quieran engañar en el futuro. Y si no llegan a aceptar nuestra propuesta de los dos tercios será una comprobación de que quieren hacer alguna trampa”, deslizó un referente de JxC.

De todas formas, la cúpula de Juntos por el Cambio celebró “los goles en contra que se hizo Alberto Fernández en menos de 24 horas”, una alusión a sus desafortunadas menciones al “sistema de salud relajado”, concepto que dejó en estado de indignación a los médicos, y a “los chicos con capacidades diferentes que no entienden”, algo que despertó críticas de psicólogos, docentes y la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina.

Así, el Presidente se convirtió en las últimas horas en un inesperado aliado de sus opositores. Los unificó (aunque sea temporariamente), les dio mejores fundamentos para cuestionarlo y se ganó el malestar de muchos padres, alumnos, personal de la salud y familiares de chicos con capacidades diferentes, además de la bronca de trabajadores, comerciantes y empresarios que quedarán afectados por la paralización económica de los próximos quince días de confinamiento sin ayuda por parte del Estado. ¿Cuánto tardará Juntos por el Cambio en agradecerle semejante aporte a su causa?

* Para www.infobae.com

Te puede interesar