Funes de Rioja: "La relación entre la UIA y el Gobierno es madura; no estamos para confrontar, estamos para convencer"

ECONOMÍA 19 de mayo de 2021 Por Andrés Lerner*
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Buena parte de la relación entre empresarios y Gobierno se define en el vínculo que el Ejecutivo pueda tender con las distintas cámaras sectoriales. El próximo 8 de junio la Unión Industrial Argentina consagrará nuevas autoridades. A la cabeza de la entidad quedará, según la lista de unidad conformada, Daniel Funes de Rioja. El actual titular de la coordinadora que agrupa a las empresas alimenticias anticipó que no habrá una mayor confrontación con la Casa Rosada. “La relación entre la UIA y el Gobierno es una relación madura”, dijo en diálogo con Ámbito.

El empresario anticipó además que elaborarán un documento para acercar al Poder Ejecutivo y al Congreso su postura sobre cuestiones impositivas, laborales y de desarrollo productivo. Destacó la figura de Martín Guzmán, anticipó que está muy cerca de confirmarse el acuerdo para congelar 120 productos por seis meses y pidió mayores consensos para abordar un plan antiinflacionario.

Periodista: Todo indica que será el próximo presidente de la UIA. ¿Cómo se imagina la relación con el Gobierno en la próxima etapa?

Daniel Funes de Rioja: Técnicamente es el 8 de junio en que se proclama y asumimos. No hay que gritar el gol hasta que la pelota no está adentro del arco. Pero la relación entre la UIA y el Gobierno es una relación madura. Nosotros tenemos una agenda con temas de corto plazo que son más friccionales y otra con cuestiones de mediano y largo plazo sobre políticas de Estado en materia de desarrollo industrial. La UIA es plural, heterogénea, hay sectores más sensibles, otros más competitivos, economías regionales. Hay de todo. Pero la ideología la maneja cada uno en los partidos políticos que corresponde. En este ámbito representamos las visiones sectoriales.

P.: Entonces no imagina una mayor confrontación...

D.F.R.: Esto no es el Luna Park, no estamos para confrontar, estamos para convencer. Esto no quiere decir que no haya momentos de tensión. Es muy importante mantener la estabilidad macroeconómica. Pero eso es lo mismo que dicen el ministro Guzmán y el ministro Kulfas. La inflación nos preocupa muchísimo. Aunque nosotros no somos los causantes, somos la consecuencia, lo digo por la industria de la alimentación pero también por sus proveedores.

P.: ¿Cuáles cree que son las causas de la inflación?

D.F.R.: El covid generó incrementos de costos internacionales muy importantes, menor oferta y un aumento de la logística de un 35%. También influyeron los salarios, los protocolos de prevención y transporte, entre otros. La inflación es multicausal, pero no hay que buscar un culpable. Argentina tiene un problema histórico de décadas de inflación alta. Hay que encontrar una estrategia entre todos que tiene que ser creíble, tiene que generar confianza y tiene que ser producto de la concertación. La democracia tiene posibilidades de alternancia y tenemos que tener un programa de mediano y largo plazo. Con un programa de corto plazo no alcanza, en 24 horas no salimos de esto.

P.: Pero para que los salarios no pierdan frente a la inflación también debe haber medidas en el corto plazo. ¿Cómo están esas negociaciones?

D.F.R.: Nosotros desde COPAL duplicamos los productos que tenemos en precios cuidados. Ahora las negociaciones por una canasta de 120 productos están muy avanzadas, ojalá se concrete el acuerdo en los próximos días. De todas maneras, siguen siendo paliativos, hay que alcanzar soluciones de fondo.

P.: ¿Se está trabajando en esas soluciones de fondo?

D.F.R.: Guzmán viene trabajando por la estabilidad macroeconómica. Lo que más queremos los empresarios es estabilidad macroeconómica, si alguien no quiere estabilidad macroeconómica es porque es más un especulador que un inversor. Argentina necesita inversiones a largo plazo. Queremos que haya crecimiento, inversión y una tasa de recuperación importante para que mientras tanto se vaya estabilizando la economía. El coronavirus es muy complicado, nos enfrentamos a un tsunami que no teníamos previsto. Esto exige que trabajemos juntos: Gobierno, oposición, empresarios y sindicatos.

P.: ¿Tienen problemas con la importación de insumos?

D.F.R.: En la industria de alimentos y bebidas se viene resolviendo bien. Cuando se producen cambios en la planificación de demanda de insumos porque alguna línea demanda más hay algunos cuellos de botellas, pero los planteamos y los resolvemos. Sería injusto que diga que nos los resolvemos.

P.: ¿Cómo observa esta recuperación de la industria?

D.F.R.: Todavía continúa siendo una recuperación heterogénea. Tenemos que ver hasta dónde llega y lograr que se consolide. Lo importante es que esto marque una ruta de crecimiento. Más que ver la foto tenemos que ver la película.

P.: ¿Qué cuestiones tienen para trabajar con el Gobierno en el corto plazo?

D.F.R.: Tenemos que reducir la burocracia. Más allá de que hay un tema fiscal que creemos que hay que debatir, también hay mucha burocracia para liquidar. Hay 170 impuestos. No hablo de la carga fiscal, pero para una pyme se puede pasar la vida entera liquidando cosas. Hoy, en tiempos de inteligencia artificial, hay que hacerla fácil para que podamos formalizar. Cuando uno formaliza, incluye al empresario y al pequeño emprendedor que además tiene mejor acceso al crédito. Hay que hacer un esfuerzo de desburocratización y de formalización para la micro y pequeña empresa. Pero además vamos a elaborar un documento para entregar al Gobierno y al poder legislativo.

P.: ¿De qué tratará este documento?

D.F.R.: Vamos a presentar una visión federalista, productivista, una visión de cadena de valor que contenga claramente un modelo de inversión con crecimiento y empleo de calidad. Con inclusión de género y de juventud. Dentro de eso estamos lanzando la idea de que haya desde las regiones y provincias un trabajo de proyectos para industrializar el país. Armar un libro blanco que lo tengan la Cámara de Diputados, el Senado y el Ejecutivo para que cuando se discutan las políticas de Estado industrialistas sepan que pensamos sobre cada punto. Este es un trabajo que hay que construir de 3 a 6 meses.

P.: En este contexto de alta demanda internacional de alimentos, ¿cuánto tiene para crecer en exportaciones la industria local?

D.F.R.: Hoy estamos exportando entre 25.000 millones y 30.000 millones en alimentos industrializados. Nuestra proyección es que podemos alcanzar los 50.000 millones. Dependerá de las políticas macro, pero estamos produciendo al 60% de la capacidad instalada por lo que tenemos margen y un mercado que fuimos perdiendo y que hay que recuperar. Tenemos espacio para crecer.

P.: ¿Cómo perciben que el Gobierno está encarando la discusión comercial en el Mercosur?

D.F.R.: No imagino una Argentina integrada al mundo sin un Mercosur dinámico y vigoroso. Es fundamental para nosotros. Hay mucha integración entre Argentina y Brasil particularmente. Pero hay que cuidar a los sectores sensibles. Con respecto a terceros mercados hay que analizar cuidadosamente, paso a paso, no se pueden dar saltos al vacío, no podemos hacer una apertura indiscriminada y tampoco se puede cerrar la economía totalmente.

* Para www.ambito.com

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