Operativo "dólar calmo": los frentes que ataca el Gobierno para garantizar el poder de fuego del BCRA

ECONOMÍA 03 de julio de 2021 Por Pilar Wolffelt*
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Desde diciembre del año pasado, cuando las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) marcaron un mínimo de u$s38.900 millones, la entidad inició un camino de acumulación y recuperación respaldado por los precios internacionales de los commodities que Argentina comercializa en el exterior (soja y maíz). Ambos se ubicaron en junio entre un 50 y un 60% por encima de sus niveles de igual mes de 2020.

Ello le permitió a la entidad llegar a casi u$s43.000 millones de reservas internacionales a fines de junio, lo que equivale a in incremento de u$s3.500 millones en siete meses.

Según revela a iProfesional una fuente cercana al BCRA, "esa acumulación se sostuvo en las compras netas realizadas en el mercado de cambios por más de u$s6.970 millones". Un dato que resalta como clave es que el regulador financiero cuenta hoy con el 100% del margen de intervención en el mercado de futuros de dólar, lo que le da el poder de fuego necesario para contener cualquier distorsión que pueda generarse en las expectativas de depreciación y tasas de interés que surgen de esos contratos.

"La posición vendida neta a término del BCRA, que había llegado a u$s8.400 millones a fines de octubre de 2020, se ubica actualmente en cero", indica. Y esto significa que los rendimientos de los contratos de futuros de dólar se encuentran alineados con el sendero del tipo de cambio oficial sin necesidad de intervención del BCRA.

El Gobierno y, en particular la actual gestión del BCRA, a cargo de Miguel Ángel Pesce, tiene muy en claro que su prioridad hoy es preservar reservas y en pos de ese objetivo, consideran que hay dos frentes clave:

1. Impulsar las licitaciones de los bonos del tesoro

El equipo económico tiene bien en claro que debe restringir al máximo la asistencia de financiamiento al Tesoro por parte del BCRA.

Si bien el regulador financiero le transfirió a Economía $90.000 millones para cubrir sus necesidades financieras, era algo esperable dado que junio es un mes en el que el Gobierno debe afrontar el pago de aguinaldos y este año en particular  se sumó la necesidad de solventar las medidas extraordinarias de asistencia implementadas en el marco de la pandemia.

Con este monto, el BCRA sumó $330.000 millones de transferencias al Tesoro en el primer semestre y redujo en un 80% la suma girada en igual período de 2020. Así, avanzan en el camino de ajuste de la emisión monetaria y del gasto fiscal que el ministro de Economía, Martín Guzmán, trazó para este año.

Grandes aliados en este sendero fueron los procesos de colocación de deuda que realiza el Finanzas periódicamente y que han tenido buenos resultados, impulsados por políticas de mejora de tasas. Sumando todas las colocaciones de junio, el Tesoro obtuvo financiamiento neto de $158.000 millones.

Pero también impulsó estas licitaciones la decisión que tomó a fines de mayo el BCRA a través de la Comunicación A 7290, que habilitó a las entidades financieras (los bancos) a transferir parte de sus encajes que mantienen en Leliq hacia bonos del Tesoro en pesos a un plazo mínimo de 180 días con el fin, según anunció un comunicado complementario de "contribuir al desarrollo del mercado de capitales".  

Cabe señalar que los bancos pueden colocar entre $700.000 y $800.000 millones en las licitaciones de deuda pública que la Secretaría de Finanzas. Y, desde el Central tienen muy buenas expectativas respecto de la evolución de esta medida.  En esta línea, insisten en la importancia de que Finanzas dé cada vez más visibilidad a sus procesos de licitación de deuda y hay quienes señalan que no descartan implementar en algún momento la posibilidad de abrir a todo público esas subastas.

Nicolás Zeolla, economista jefe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), considera que sería una posibilidad muy interesante extender instrumentos de ahorro de fácil acceso y que garanticen una rentabilidad que le gane a la inflación para la población.

"Este es un aspecto central para canalizar los flujos de ahorro desde el dólar hacia la producción y romper con el bimonetrismo estructural que tiene la economía argentina", opina al respecto.

2. Política cambiaria

"Un tema esencial para la preservación de las reservas y evitar cualquier sobresalto del tipo de cambio son, sin dudas, los controles cambiarios", sostiene Zeolla.

Y en el Gobierno comparten esta postura. Más allá de cualquier discusión que pueda generar esta afirmación, quedó claro en el último tiempo, a raíz de recientes declaraciones de Guzmán ante empresarios españoles en el marco de una visita del presidente del país europeo, Pedro Sánchez, que el Gobierno no tiene planes, por el momento, de relajar el cepo.

"Los controles en la cuenta de capital y de precios son condiciones que tienen que ver con poder tener tiempo y espacio para resolver las cuestiones de la macroeconomía de manera sostenida", dijo el ministro.

Y el concepto fue reforzado luego por la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, cuando salió a defender la vigencia del cepo cambiario luego de que el ponderador de inversiones MSCI rebajara la categoría del país a stand-alone por la existencia de esas restricciones. "Yo soy defensora del cepo, no porque esté loca, sino porque hay que entender bien cómo es la dinámica de los dólares", sostuvo.

En ese marco, Caprarulo prevé que el BCRA continuará interviniendo en la cotización del dólar financiero, ya que tiene poder de fuego para hacerlo tanto en el CCL como en el mercado de futuros.

"Creo que la estrategia es seguir con el sendero de deslizamiento cambiario por debajo de la inflación", apunta Zeolla, por su parte. Anticipa que esto favorecerá la tendencia a la desaceleración de la inflación para la segunda mitad del año y le va a permitir al salario real recuperarse y afianzar el crecimiento.

Asimismo, en pos de acompañar la dinámica del dólar que mencionó Todesca, justamente, es que Caprarulo prevé que, en los próximos meses, en los que se espera que la demanda de dólares aumente, el Gobierno pueda volver a licitar instrumentos dólar linked. "Ya lo hizo a fines del año pasado cuando se disparó la brecha y lo volvió a hacer en menor medida este año", dice el analista.

Además, una fuente consultada señala que, ante eventuales presiones sobre la cotización implícita del tipo de cambio que surge de la compra-venta de títulos, el BCRA cuenta con un stock de bonos por más de u$s5.300 millones en dólares líquidos y con mercado, que se vio reforzado luego del canje de deuda de septiembre de 2020.

En paralelo, uno de los focos de tensión estará en la generación de dólares vía comercio exterior, a medida que se vaya apagando el ingreso de "sojadólares".

Tal como lo dejó en claro en su reunión reciente con los representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Pesce considera que "producir y exportar más y mejor es la única forma de dar vuelta la página" a la pandemia y a años de volatilidad macro y deterioro social.

El presidente del BCRA lo comprobó en este último tiempo en el que la ventas al exterior de los commodities ha sido clave para su gestión y habló en esa ocasión sobre la necesidad de exportar u$s90.000 millones.

El economista principal de Analytica, Claudio Caprarulo, asegura que "el Gobierno da señales en ese sentido, por ejemplo, con la decisión reciente de levantar las retenciones a productos elaborados de origen agropecuario, como el maní". Sin embargo, advierte que también emitió signos contradictorios cuando resolvió frenar las exportaciones de carne.

Y es que, tal como menciona el experto en comercio exterior y socio de Global Trade and Shipping, Esteban Marzorati, "una de las fuentes esenciales para generar un incremento de la cantidad de divisas que acumula el Central es el crecimiento de las exportaciones".

Detalla que Argentina tiene balanza comercial positiva desde 2019 y que lo ha logrado, principalmente, gracias al establecimiento de un régimen cambiario que hace a los productos nacionales más competitivos en el mundo.

"Hoy el 70% son productos primarios o manufacturas de origen agropecuario, de las cuales la carne es casi el 10% y los principales componentes son aceite de soja, la harina derivada de su producción y maíz en grano y aceite de soja", detalla el experto.

Menciona que uno de los pocos rubros que origen manufacturado que realiza fuertes ventas al exterior es el automotriz. Y, aunque es claro que agregar valor al comercio exterior es el objetivo ideal, al igual que piensan desde el Gobierno, considera que "exportar cualquier cosa es bienvenido".

Tal es así que, en línea con esta idea, recientemente el Central estableció un mecanismo que facilita el acceso a las divisas de libre disponibilidad para exportadores de la industria y que beneficia a aquellas empresas fuera del sector agropecuario que puedan demostrar un incremento fehaciente de sus exportaciones.

"Es necesario impulsar las exportaciones y todas las medidas en ese sentido son bienvenidas, pero su impacto es más bien en el mediano plazo", dice Caprarulo. En este sentido, el economista considera que es esencial que la Argentina gane mercados y posicione sus productos en el mundo, ya que asegura que, "más allá de cambios en el margen, un impacto considerable lleva tiempo".

En la misma línea, Marzorati considera que para fomentar realmente el comercio exterior es importante que el Gobierno garantice los vehículos que viabilicen ese crecimiento a través de:

-Una mayor competitividad en lo que respecta al precio y el tipo de cambio, ya que advierte que, si bien "el precio post-devaluación del dólar fue muy favorable, el atraso del tipo de cambio que se está dando hace que sea cada vez más atractivo importar y menos exportar".

-Una reducción de los con los costos asociados directos e indirectos porque "hoy, hay costos internos muy grandes".

-Aumentar los acuerdos comerciales firmados con otros países, dado que hoy Argentina tiene escasos avances en ese sentido.

Finalmente, un elemento clave para el desarrollo del comercio exterior que menciona el especialista y que también señalan desde el Gobierno como vital es la evolución de la economía del conocimiento, dado que "el mundo evoluciona hacia la digitalización y Argentina tiene un capital humano muy importante".

Septiembre, paredón y después

En general, los analistas está de acuerdo con el BCRA en que estos tres ejes son esenciales para proteger las reservas y cuidar su poder de fuego para el dólar.

"Coincido con la visión de que es importante enfocarse en cuidar las reservas. Creo que el sendero estable levemente creciente de la trayectoria de reservas que se dio durante los últimos meses va a continuar", asegura Zeolla.

Prevé que, como anticipa la Bolsa de Comercio de Rosario y las Declaraciones Juradas de Exportación del Ministerio de Agricultura, "hasta septiembre vamos a ver un ingreso significativo de dólares de la cosecha gruesa".

En tanto, sostiene que, a partir de septiembre, hay que seguir de cerca lo que suceda con la dinámica de exportaciones, el ingreso de los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el vencimiento de capital con ese organismo de crédito.

Según una fuente del Gobierno, "en el segundo semestre del año, los vencimientos de deuda en moneda extranjera, sin considerar los vencimientos con el FMI que se compensarían con la asignación de DEGS, se ubican incluso por debajo de los registrados en igual período de 2020".

Señala que ello es el resultado del canje de deuda con acreedores privados, que despejó los vencimientos hasta 2024 y del acuerdo parcial con el Club de París, que difirió parte del vencimiento de este año a marzo de 2022.

* Para www.iprofesional.com

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