El Gobierno abrió una negociación con los piqueteros duros y busca una tregua de cara a las elecciones

POLÍTICA 21 de octubre de 2021 Por Andrés Kipphan*
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El gobierno de Alberto Fernández abrió una negociación con los piqueteros más duros en busca de una tregua con vistas a las elecciones del próximo 14 de noviembre. El Frente Piquetero, con el Polo Obrero (PO) a la cabeza, tenía previsto montar un campamento sobre la Avenida 9 de Julio, frente al ministerio de Desarrollo Social. Son las mismas organizaciones populares que la semana pasada bloquearon los principales ingresos a la Ciudad de Buenos Aires generando un verdadero caos vehicular y el enojo de trabajadores y vecinos. Juan Zabaleta tiene la pesada responsabilidad de evitar que esto vuelva a suceder.

El acampe, y sus consecuencias, es una foto que el oficialismo necesita evitar. Con ese objetivo, Zabaleta se reunirá hoy por segunda vez desde que reemplazó a Daniel Arroyo, con los delegados de los Movimientos Sociales.

El martes hubo un encuentro previo entre Emilio Pérsico, secretario de Economía Social y uno de los líderes del Movimiento Evita, y Pablo Ariel Pais, el director de Ayudas Urgentes. Allí se llegaron a algunos consensos, como la necesidad de reforzar la entrega alimentario para comedores populares y merenderos a través de la Secretaría de Inclusión Social, a cargo de Laura Valeria Alonso, una dirigente de La Cámpora, el espacio político liderado por el diputado Máximo Kirchner.

El Gobierno tiene en claro que deberá ceder en alguno de los recamos que realizan los movimientos sociales, no alineados de la Casa Rosada, si quiere evitar que la Avenida 9 de Julio siga siendo un escenario de piquetes permanentes, pero, tendrá que estar dispuesto a abrir los planes sociales, como el Potenciar Trabajo, a un mayor número de beneficiarios.

Parece difícil, al menos hasta después de las elecciones. ¿Las razones? Son varias, pero dos destacan: si cede planes a los piqueteros, de inmediato recibirán reclamos por parte de los movimientos populares “albertistas” y “cristinistas” como el Evita, Somos Barrios de Pie, el Movimiento de Trabajadores Excluidos, el Movimiento Popular La Dignidad o el Frente Popular Darío Santillán, entre otros.

En segundo lugar, se lo puede tomar como una contradicción después que Fernández firmó un decreto para trasformar planes sociales en trabajo genuino. Zabaleta, además, es partidario de no aumentar la nómina de quienes reciben este tipo de ayuda. Su objetivo, le había asegurado a este medio es “reconvertir planes sociales en empleo genuino” y habilitar el ingreso al programa Potencia Trabaja solo para reemplazar “las bajas”.

La insistencia de los piqueteros en una mayor distribución de alimentos y la “universalización de los programas sociales, se basa en los índices de desempleo, pobreza e indigencia. Desde el propio Frente de Todos, el diputado nacional Juan Carlos Alderete, y líder de la Corriente Clasista y Combativa, le advirtió a Infobae que “si esto no cambia vamos a un estallido social, la gente no aguanta más”. En esa misma línea el dirigente social, que viven en La Matanza en un barrio obrero abundó: “La situación del país es peor a la de 2001. Ahora la gente no tiene ni para hacer changas. Las necesidades en los barrios son cada vez mayores. La comida que llega del Estado no alcanza. En los comedores asistimos cada vez a más personas. La gente está muy mal, está angustiada”

Zabaleta parece haber recogido el guante. Frente al periodista Luis Novaresio en el canal A24, describió de manera detallada y realista la actualidad que enfrenta el Gobierno y reconoció que en las calles “hay mucha angustia y bronca” debido a la situación económica que se vive tras el impacto demoledor que tuvo en la Argentina la pandemia. De manera paralela, el ministro de Desarrollo Social vinculó la derrota electoral de las PASO a dos principales problemas: la inflación y la inseguridad.

El martes, durante la reunión con Pérsico, el referente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni y el resto de los dirigentes piqueteros, insistieron en obtener respuestas al “proyecto de trabajo genuino mediante obra pública y viviendas” que le presentaron a Zabaleta hace unos dos meses. Lo mismo realizarán hoy.

También insistirán con la “universalización de los programas sociales, un seguro al desocupado equivalente a la canasta básica” y respuestas inmediatas a las “enormes necesidades” que hay en los comedores populares “donde se alimenten diariamente cientos de miles de compañeras y compañeros, especialmente niños y niñas que son los que más han sido golpeados por la crisis”, según le adelantaron a Infobae los dirigentes que participarán del encuentro.

En un principio, la reunión iba a ser exclusiva con el PO y otras organizaciones que integran el Frente Piquetero, pero Zabaleta decidió ampliarla. Fue después de la reunión que mantuvo ayer con Silvia Saravia, la coordinadora nacional de Barrios de Pie-Libres del Sur.

Esta movida, y la posible venia de acceder a alguno de los reclamos que realizan los piqueteros a través de masivas movilizaciones, cortes y la presentación de petitorios, evitó que, al menos hoy, miles de familias duerman en pleno centro porteño.

La predisposición de los funcionarios nacionales en encontrar una salida a las “situaciones de emergencia”, marcada por los piqueteros, habilitó un “compás de espera, hasta ver si el ministro Zabaleta encuentra algunas respuestas inmediatas a nuestros reclamos y detalla cuál es el camino para encontrar el trabajo genuino que necesitamos”, según se lee en el comunicado firmado por casi cuarenta organizaciones populares.

Además de Belliboni, la delegación piquetera estará integrada por Oscar Kuperman, del Movimiento Teresa Rodríguez CUBA; Cristina Mena, del Movimiento 12 de Abril, Vanina Deluchi, de MTR Votamos Luchar; Melina Kuschnir, del Movimiento Argentina Rebelde (MAR); Mónica Sulle, del MST Teresa Vive y, entre otros, Silvia Saravia, de Barrios de Pie-Libres del Sur.

Después de la foto de hoy entre Zabaleta y los dirigentes sociales que han ganado las calles, y las respuestas que obtengan del ministro, se sabrá si, al menos hasta después de las elecciones legislativas, el Gobierno consigue evitar que, al menos el grueso de las organizaciones piqueteras, vuelvan a bloquear accesos y acampes frente al ministerio de Desarrollo Social.

* Para www.infobae.com

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