Manzur busca fortalecer al Gobierno y se apoya en los gobernadores pensando más allá de las elecciones

POLÍTICA 24 de octubre de 2021 Por Eduardo Menegazzi*
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En apenas cuatro días de esta ultima semana por su despacho pasaron nueve de ellos. Con otro se vio en La Plata. No solo quienes son del mismo color político, si no también opositores o aliados a nivel nacional. Cuando faltan poco más de tres semanas para las elecciones legislativas, el contacto entre el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y los gobernadores de las distintas provincias se profundiza y se afianza.

Saben en la Casa Rosada que el vínculo con los mandatarios provinciales será vital en la complicada coyuntura que atraviesa el país y también se piensa en el día después del 14 de noviembre. “El Presidente le pidió que contenga a todos, que se ocupe de cada problemática en particular, que los ayude”, confiesan desde el entorno del médico tucumano. Recuerdan que un gobierno lo más federal posible es más que un eslogan aplicable solo a la campaña.

Este lunes 18, cuando se anunció la prórroga del régimen industrial fueguino, se vio con el mandamás provincial Gustavo Melella. El martes fue el turno de recibir en su despacho del primer piso de la Rosada a Ricardo Quintela (La Rioja), Oscar Herrera Ahuad (Misiones, pertenece al Frente Renovador de la Concordia, una fuerza de esa provincia) y Gustavo Bordet (Entre Ríos). Un día después se entrevistó con Raúl Jalil (Catamarca) y con el radical Gustavo Valdés (Corrientes). El jueves lo visitaron el chubutense Mariano Arcioni, cercano a Sergio Massa y del partido Chubut Somos Todos; el radical Gerardo Morales (Jujuy) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero, radical K). Varios de ellos ya habían estado con Manzur desde que asumió durante el recambio ministerial en reemplazo de Santiago Cafiero.

En medio de la semana, Manzur viajó hasta La Plata, la capital bonaerense, donde se encontró con Axel Kicillof, en el marco de la reunión para reforzar la medida del congelamiento de precios que abarca a 1.432 productos de la canasta básica que impulsó la Secretaría de Comercio a través de Ricardo Feletti. Además del gobernador, allí participaron varios integrantes de la “mesa chica” provincial porque controlar la inflación pasó a ser una prioridad y es fundamental “comunicarlo de la mejor manera”, subrayó un integrante del equipo de Manzur.

En esta misma línea, se produjo el almuerzo del viernes con intendentes del GBA, varios ministros, otros funcionarios y nuevamente con Kicillof (en modo virtual) en la residencia de Olivos para reforzar conceptos sobre las tareas de control que deberá cumplir cada uno. Obviamente que allí se repasó, además, los pasos a seguir en la campaña electoral hasta el 14 del mes que se avecina.

A casi un mes de su asunción (juró el lunes 20 de septiembre por la tarde, por lo que entró en funciones el día posterior) por las oficinas de Manzur pasaron casi todos los líderes provinciales. Y destacan que no fueron solo los identificados con el oficialismo. También conversaron y escucharon los reclamos de opositores como Morales y Valdés y de los aliados provinciales como Herrera Ahuad, el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el santafesino Omar Perotti o Arcioni.

Con todos se habló de las elecciones y del escenario pospandemia. Coincidieron en que será importante el impulso a las obras públicas que se necesitan en cada territorio, aunque muchas ya comenzaron cuando la situación sanitaria empezó a entregar signos de mejoría. “Es un tipo que viene del Interior, sabe lo que es gestionar una provincia, interpreta cada cosa que le piden los que él considera como pares”, describen al jefe de Gabinete en los pasillos de Balcarce 50. “Está en la piel de cada uno para saber que le pasa a un gobernador cuando viene a la Casa de Gobierno”, acotan.

Aunque el resultado adverso en las PASO parece casi imposible de revertir, también esa tarea de contención en la que Manzur está al frente se extiende a los intendentes. Recibió a varios, de diferentes latitudes, en los últimos días “para darles respuestas” y para convencerlos de la importancia del contacto cercano con la población. A tono con lo que se pidió a los ministros y con las recorridas que encara muy seguido el propio Presidente desde que la estrategia de campaña quedó en manos del catalán Antoni Gutiérrez Rubí.

Desde la Jefatura de Gabinete también piensan más allá del resultado de las legislativas de medio término. “Después nos quedan dos años más de gobierno y hay que seguir gobernando, la gestión no se puede parar más allá de la campaña”, afirman. Alberto Fernández transmitió la idea de que “todo lo que está en marcha no se trabe, que la administración funcione”. Por eso eligió a Manzur en esta etapa. “Hace 6 años que gobierna una provincia; fue ministro de Salud en La Matanza en el peor momento sanitario del conurbano en 2001, si hay algo que sabe es gestionar”, dicen quienes lo conocen de muy cerca. Y agregan que “es un sanitarista, tiene la visión de ir monitoreando permanentemente lo que va pasando en la realidad”.

Además de madrugar (aparece en la Rosada casi todos los días a las 7 de la mañana) y de armar reuniones por doquier, el gobernador tucumano en uso de licencia no se separa de su celular. “Habla 25 veces por dia con cada ministro, los tiene cortitos”, exagera uno de sus colaboradores que lo frecuenta desde hace mucho tiempo. Con ese estilo campechano, su impronta “peronista” y su muñeca política en el despacho presidencial, confían en que el Gobierno saldrá fortalecido más allá de lo que ocurra en las urnas el mes próximo. ¿Será así?

* Para www.infobae.com

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