SanCor, siempre SanCor y sus problemas económicos, ahora..

ECONOMÍA 19 de diciembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
sancorjpeg

“Recuperar la burguesía nacional”, es el concepto que presentó hace unos meses un grupo de empresarios para desembarcar en SanCor. La sorpresa fue de muchos, sobre todo en la Cooperativa que no había recibido hasta ese momento una propuesta formal, mientras se publicaba en medios periodísticos la intención de “intervenir” la gestión de la Cooperativa Láctea, por parte de un grupo de empresarios ligados al Gobierno, ajenos al sector lechero y que retomaban las excusas que en el 2006 se planteaban desde el poder, pero que quedaron de lado cuando Hugo Chávez propuso intercambiar dólares por leche en polvo.
 
Una idea que alguien del Poder Ejecutivo rescató después que a comienzos de 2020 la Cooperativa entablara diálogo con Mario Cafiero, el entonces titular del INAES, para gestionar un crédito que permitiera a la empresa retomar el nivel de producción al tope de su capacidad con 1,5 millones de litros diarios.

 La iniciativa se durmió hasta octubre, cuando la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina lanzó un paro nacional, detallando que “vemos como todas las intenciones y esfuerzos que algunos funcionarios gubernamentales han puesto para apoyar la salida contrasta con la demora en la implementación de las herramientas que materializarían aquellas intenciones y esfuerzos, permitiendo que el margen de maniobra operativa de SanCor sea cada vez más riesgoso”.

 El Gobierno Nacional a través de un grupo de empresarios amigos busca conformar un fideicomiso con dineros públicos para involucrarse en la cooperativa. El planteo se hizo público en Sunchales por el gremio, pero también por algún medio de comunicación.

 Se levantó el paro de los “lecheros”, e incluso pasaron varios días hasta que se concretó el primer contacto entre las partes.

 Desde el inicio del diálogo se intenta instalar que hay un fideicomiso en marcha, un proceso que comenzará a transitarse en las próximas horas.

 Pasaron algunas semanas y una reunión en el Ministerio de Desarrollo Productivo sirvió para que Atilra mostrara su fuerza en la calle y conformar al gremio con una ínfima participación en un futuro y supuesto fideicomiso. Desde ese momento el tema se paralizó, fue el propio gremio el que sacudió a los “amigos del Gobierno” para retomar la intención.

 En este marco siempre fue José Urtubey, presidente de Celulosa Argentina, el que mostró interés y brindó entrevistas sobre el tema. Se confirmó que mantuvo encuentros con el segmento más encumbrado del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, que apunta a que el fondeo de SanCor provenga de otra fuente.

 Otra de las figuras que se menciona es la de Marcelo Figueiras, el titular del Laboratorio Richmond, vinculado con la revolución de las vacunas Sputnik V en la Argentina y quedó todo en una simple multiplicación de una fórmula.

 El otro involucrado es Gustavo Scaglione, titular de los medios La Capital de Rosario y Canal 3, entre otros, en representación del grupo Vila-Manzano. Es remarcable que la única supuesta declaración que brindó el Gobernador Perotti, salió desde estos espacios pero jamás fue refrendada por el responsable de la Casa Gris, ni tampoco desmentida.

 Integran la lista el abogado Leandro Salvatierra y Jorge Estévez, ex Mastellone y ex La Sibilia, actual titular de Lácteos Santa Clara, que tiene a sus empleados inscriptos en el gremio de Alimentación, detalle que inquieta mucho a Atilra y que fuera motor del reclamo inicial.

 Desde el primer momento constó que los empresarios no pondrían un peso propio en un negocio que desconocen,a pesar de que manifiestan la intención de involucrarse usando dinero público.

 El Gobierno no manifestó la intención de brindar créditos a la Cooperativa de manera directa, aunque estaría dispuesto a darle un fondo a un grupo de amigos que no sabe cómo gestionar el negocio lechero.

 Con cifras exageradas en cada una de las operaciones mediáticas propuestas, fue creciendo la duda y la desconfianza por parte de los socios-tamberos y es lo que más inquieta si se arriba a una definición.

 Se mencionó en las últimas horas que la deuda de SanCor trepa a los 384 millones de dólares, lejos de los 250 millones que forman parte de la deuda y no exigible que tiene negociada y ordenada la Cooperativa, actualmente.

 

Hasta el momento no se conoce en la Cooperativa cuál es el plan de trabajo que se presentará, cómo se invertirían los fondos, cuál será la base para pedirle al Banco Nación 60 millones de dólares en un contexto de crisis económica-financiera nacional, que no daría lugar a este tipo de “caprichos” de unos privados.

 Es imposible que se firme un fideicomiso que aún no existe. Hoy las partes van a plantear las condiciones de negociación, pero serán los representantes de la Cooperativa los que pongan condiciones y plazos, que de no cumplirse podrían malograr la intención privada.

 Será clave la planificación de crecimiento de 700 mil litros diarios al tope de 1,5 millones, pero también el trabajo en cuanto a los recursos humanos, que es en definitiva la mayor duda de Atilra, porque los primeros trascendidos indican que podría reducirse el personal.

 El Consejo de Administración de SanCor tiene la obligación de escuchar propuestas, aunque no significa que todas puedan evolucionar y llegar al tratamiento en una asamblea, donde los verdaderos dueños de la Cooperativa serán los que decidirán qué hacer.

 SanCor entendió hace un tiempo que no volverá a ser grande y tendrá que mantenerse en el rango de las empresas medianas, aunque no a cualquier costo. Los fondos se necesitan, pero deben ser lo más transparentes posible.

Fuente: Aire de Santa Fe, sobre una nota de ÉLIDA THIERY

 

Te puede interesar