Aunque creció el empleo, no se revirtió la desigualdad en los sectores vulnerables

ECONOMÍA 14 de enero de 2022 Por Clara Fernández Escudero*
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Por la pandemia –que parece no terminar, en medio del estallido de la tercera ola en el país– el 2020 profundizó las desigualdades en el mundo del trabajo. Por la crisis económica y el efecto de la pandemia en la actividad productiva la tasa de empleo en el 1° trimestre de 2020 sufrió un decrecimiento significativo del 42,2% a un 33,4% en el 2° trimestre. Si bien en el 2021 la situación laboral fue mejorando paulatinamente, recuperándose la tasa de empleo en el 1° trimestre de 2021 al 41,6%, la desigualdad aún no se ha revertido especialmente en los sectores más vulnerables.

Los datos se desprenden de un informe que presentó la Subsecretaría de Políticas de Inclusión en el Mundo Laboral, dependiente del Ministerio de Economía. El organismo puso en marcha iniciativas focalizadas en programas específicos que abordan cada tipo de problemáticas.

La brecha de género también se incrementó durante este período, y aunque hubo una reactivación post segunda ola, esa brecha se vio más marcada en sectores de actividad altamente “masculinizados”, asegura el estudio. En este sentido, mientras que la tasa de empleo en varones tuvo un crecimiento interanual de más de 1% (desde 1° trimestre de 2020 con 62% al 63,8% en el 1° trimestre de este año), la tasa de empleo de las mujeres tuvo una disminución de casi el 1%, (con un 43,9% en 2020 y un 43% en 2021).

La desocupación impactó más en las mujeres, con un 24,9% y la brecha salarial para las trabajadoras informales llega a un 38,72%; en tanto que la brecha de ingresos entre varones y mujeres alcanza el 25,63%, según datos del Indec correspondientes al primer trimestre del año pasado.

Las tareas de cuidado también resultaron una fuerte barrera en el acceso y la permanencia laboral. “Una consecuencia muy clara de retrotraerse a los hogares por la pandemia fue la profundización de la sobrecarga de estas tareas domésticas y de cuidado, y en particular, sobre las mujeres. En este contexto, los cuidados adquirieron centralidad en la agenda pública y se volvieron más visibles que nunca”, dice el informe.

Respecto al sector de empleadas de casas particulares durante la pandemia se perdieron  abruptamente una gran cantidad de puestos de trabajo y la recuperación aún es lenta. En el 2021, según la Dirección de Mapeo Federal del Cuidado, en contexto de pandemia y de aislamiento social, preventivo y obligatorio, el sector sufrió una caída de la ocupación aproximada del 28% de los puestos laborales, lo que se tradujo en cerca de 280 mil puestos menos, afectando especialmente a las trabajadoras informales.

Además, la caída de los ingresos laborales en el hogar y la sobrecarga de tareas de cuidado al interior de las unidades domésticas durante el contexto de emergencia sanitaria, entre otros factores relevantes, tuvieron un impacto sobre la participación de niñas, niños y adolescentes en actividades productivas.

En una iniciativa coordinada entre Unicef, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Observatorio de Trabajo Infantil y Adolescente del Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social, se elaboró un relevamiento que dio cuenta de que el 16% de los y las adolescentes encuestados de entre 13 y 17 años realizan tareas remuneradas, y que el 56% de jóvenes de entre 13 y 17 años que trabajan para el mercado viven en hogares que reciben algún tipo de asistencia del Estado.

El aislamiento social preventivo y obligatorio masificó el uso del teletrabajo y la ola hace pensar que quienes habían adoptado esquemas híbridos volverán a la virtualidad. A ese trabajo remoto se sumó la sobrecarga de las tareas de cuidado. Esta situación impulsó nuevas regulaciones sobre este tema como la Ley de Teletrabajo.

* Para www.perfil.com

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