Garantizar la gobernabilidad pasó a ser el mayor desafío del nuevo Congreso en el 2022

OPINIÓN 06 de enero de 2022 Por Rosendo Fraga*
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El retorno a la composición del Concejo de las Magistratura de 20 miembros, implica volver a un modelo, en el cual se reduce la participación de la política y aumenta la de otros sectores (jueces, docentes y abogados). El presidente de la Corte vuelve a ser el presidente del concejo. Jurídicamente fortalece la independencia judicial, y políticamente disminuye la influencia K en la Justicia.

La Corte le ha dado un plazo de cuatro meses al Congreso para implementar el fallo que lleva de 13 a 20 los consejeros. Será el proyecto de carácter institucional más importante que tienen los legisladores en los meses inmediatos.

La votación del presupuesto en Diputados ha sido una derrota importante del oficialismo que muestra su limitación para manejarse sin mayoría en ninguna de las cámaras. El oficialismo tiene 118 bancas y sumo sólo 3. La oposición cuenta con 116 y sumó en cambio 132, 16 más. La oposición que se mostraba muy dividida, y salió fortalecida.

Pero una semana después la situación se revirtió. Al tratarse el proyecto de bienes personales, sorpresivamente la oposición se impuso por un voto. Tres ausencias en el principal bloque opositor lo explicaron. Pero el 29 de diciembre, el Senado bajo la férrea conducción de Cristina Kirchner dio sanción definitiva al proyecto, terminando con un éxito opositor para el oficialismo, aunque con cuestionamientos judiciales que habrá que resolver.

La Cumbre de países democráticos que convocó Biden para el 8 y 9 de diciembre, puso en evidencia los cuestionamientos al funcionamiento de la democracia en el ámbito global, pero particularmente en Occidente. El Presidente estadounidense dijo que la democracia pierde terreno de manera "desenfrenada". Los parlamentos son la institución política más cuestionada en los países democráticos.

Los Parlamentos, en particular, son una de las instancias institucionales más criticadas. Los ciudadanos lo ven alejado de la realidad, ensimismado y dedicando demasiado tiempo a discutir, en un mundo donde la velocidad es cada vez más grande.

En este marco, el Parlamento argentino incorporó los nuevos legisladores el 10 de diciembre, en una situación política de equilibrio de fuerzas en la que ni oficialismo ni oposición tienen mayoría en ninguna de las dos Cámaras.

En el Senado, el oficialismo, que tenía 41 senadores, ahora tiene sólo 35. La oposición y sus aliados cuentan con un interbloque de 31. Los 6 legisladores restantes son el "fiel de la balanza".

En el caso de Diputados, la situación es similar. El oficialismo cuenta con 118 bancas y la oposición con 116. Los 23 legisladores restantes son los que definen si hay quórum o no, para tratar los proyectos.

Generalmente en la Argentina, que es un país fuertemente presidencialista, el Poder Ejecutivo ha controlado las dos o una de las Cámaras.

El país se encuentra en una situación muy difícil. La agenda parlamentaria tiene temas como el Presupuesto 2022, el Plan Plurianual -que todavía no ha entrado al Congreso- y el acuerdo marco con el Fondo Monetario Internacional, que no ha sido redactado ni acordado.

El interbloque opositor está integrado por seis bloques diferentes y ello no facilitará gestar los acuerdos en este Parlamento con el poder dividido.

Es cierto que se incorporan como legisladores individualidades capaces y con larga trayectoria, sobre todo en el ámbito económico. Pero el Parlamento, en las últimas décadas, por lo general no ha producido liderazgos políticos nacionales. Ellos han surgido más bien del ámbito ejecutivo, ya sea nacional o provincial.

Pero dar gobernabilidad es ahora el desafío de este nuevo Congreso y alcanzarla es la clave del equilibrio político de los próximos dos años.

Mientras tanto la gente no pone atención en las internas cuando faltan dos años para la elección presidencial. Pero la elección de las autoridades del Radicalismo muestra emergiendo en todas las fuerzas un reclamo contra el predominio porteño en la oposición, y del AMBA en el oficialismo.

El año político terminó con la ley de la legislatura bonaerense que permite un tercer mandato consecutivo de los intendentes. Otro tema no urgente para la gente, que además generó cierto rechazo en la opinión pública.

* Para www.iprofesional.com

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