El "cepo" a los autos por la falta de dólares, ¿es la punta del iceberg?: alertan por trabas a otros sectores

ECONOMÍA 08 de enero de 2022 Por Pilar Wolffelt*
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El Banco Central reforzará una vez más el cepo cambiario en breve ya que es inminente que se conozca una medida de la entidad que limitará el acceso al mercado de cambios para ingresar vehículos del exterior y obligará a los importadores a buscar financiación internacional para poder seguir operando.

La medida, que fue transmitida por la Secretaría de Industria a directivos de la cámara que agrupa a los importadores de autos sin radicación industrial en el país (CIDOA), no cayó por sorpresa en el sector dado que ya se venían registrando en la práctica restricciones en el acceso a divisas para importar autos. Sin embargo, generó temor en el sector importador por una eventual llegada de medidas para otros rubros. 

Una medida que sería la "punta del iceberg"

Tal como lo confirmó a iProfesional Miguel Ponce, consultor en comercio exterior, "era una medida conversada previamente y que se estaba esperando en el sector automotriz y en el ámbito del comercio exterior". Incluso, el analista  señala que "es preferible que empiecen a frenar la salida de dólares por sectores que son más suntuarios, como el de autos importados, pero que sigan autorizando la compra al exterior de autopartes para los que producen acá".  

Cabe aclarar, tal como señala el economista Federico Glustein que "esto no va a afectar a los autos brasileños que se comercializan por empresas radicadas en el país" y apunta que, incluso, podría beneficiarlas porque la demanda de los autos de lujo podría disminuirse.

Sin embargo, Ponce cuenta que "muchos está asustados por la llegada de nuevas medidas para otros rubros". Sobre todo hay fuerte temor en los sectores autopartistas (para reposiciones y máquinas agrícolas) y de neumáticos. También hay dudas entre los proveedores de insumos para el ago.

"Hoy hay una combinación de una mirada de sustitución de importaciones y de restricción de acceso a las divisas a diferencia de las gestiones anteriores del kirchnerismo, que se enfocaban en el primer elemento", explica el ex secretario de Importaciones de la Nación, Esteban Marzorati.

El ex funcionario asegura que la importación, hoy, es un negocio muy interesante porque permite acceder a un dólar a $103. Y, en esa línea, anticipa que no es de extrañar que haya más trabas para distintos sectores en los distintos rubros porque "el nivel de presión para importar en este momento es gigantesco" y no se puede devaluar abruptamente, que sería una solución, por el efecto que tendría en la economía real. 

Así, prevé que habrá dos años a futuro con fuertes restricciones en los que veremos nuevas restricciones. Y, aunque reconoce que "el Gobierno viene cumpliendo con lo que dijo que iba a hacer al levantar trabas a sectores relacionados con la producción, tal como lo vimos cuando volvieron a subir el límite para insumos para la economía real de u$s250.000 a u$s1 millón", no descarta que, en los próximos meses, puedan verse medidas restrictivas sobre otras importaciones. 

¿Cuáles? Menciona las multinacionales, las terminales automotrices y otros sectores que el Gobierno sabe que tienen acceso a dólares por la vía internacional, para bienes suntuarios (que ya tienen una medida que los restringe desde hace meses) y algunos rubros de productos terminados, cuya compra en el exterior choca contra las políticas de sustitución de importaciones. 

Sobre este último punto, el experto en comercio exterior señala que "el sector textil, el de calzado, el de neumáticos, madera y muebles, electrodomésticos y juguetes suelen ser los más complicados para importar en la Argentina", por lo que tienen muchas acciones por la vía judicial por las aprobaciones de las licencias, pero ante el BCRA son todos iguales. 

En este mismo sentido, Ponce advierte que, según su mirada, los productos terminados (sobre todo los suntuarios) pueden llegar a ver un cepo no de hecho, sino fáctico. "Es decir que pueden llegar a tener más dificultad para la aprobación de licencias del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI). El problema es que no hay reglas claras en la aprobación y eso deriva en un crecimiento de las arbitrariedades", dice el especialista en comercio exterior.    

Y esto no se debería descartar de cuajo dado que, tal como advierte el economista y director de CyT Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, "la presentación que dio ayer el ministro de Economía Martín Guzmán sobre la situación de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó a las claras que piensa que la única forma de conseguir dólares va a ser el comercio exterior y descartó que se pueda recibir algún tipo de ingreso de capitales".

En ese sentido, Tiscornia señala que es evidente que, en ese contexto, el comercio exterior va a tener problemas para conseguir los dólares que se necesitan para la economía y esto requiere la aplicación de un cepo cada vez más reforzado.

"En este caso, aplica medidas a un sector que es ‘fácil’: se trata de importadores de autos que son más bien de lujo y de empresas que no fabrican en el país. Se les dice que no se les va a dar los dólares para importar, sino que los tienen que traer de afuera", dice.

En igual sentido, el economista Federico Glustein, señala que está de acuerdo esta medida porque "se trata de empresas que no están radicadas localmente, comercializan bienes de lujo y es un mercado de nicho que solo genera éxodo de divisas".

Además, menciona que, si el comprador va a pagar con dólares pueden cancelar el crédito con giros, mientras que, si pagan en pesos, accederán al mercado para hacerse de los dólares y saldar la deuda. "El único que pagará más es el comprador del vehículo porque, por toda la operatoria en pesos, se incrementa el precio ante la posibilidad de no conseguir divisas en el mercado de cambios. Eso lo obliga a pagar el auto con una cotización vinculada al MEP/CCL", explica.

Así, señala que tiene sentido que se les exija que se financien en el exterior ya que sostiene que, "con la problemática de las reservas y el grueso de los ingresos del agro comenzando en marzo es una medida no solo razonable, sino también esperable".

Lo que hay detrás de la medida 

En esa línea, según Ponce, lo más preocupante es que esta decisión demuestra, una vez más, "que estamos tocando fondo en materia de reservas" en un momento en el que se acercan nuevos vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Asegura que es importante es que se vaya asumiendo la crisis del sector externo y que este tipo de medidas tienen su impacto en la economía real. Así, advierte que, aunque en este caso no se trata de un elemento que afecte directamente la producción, eso se está dificultando también ya que "muchas aprobaciones de SIMI están demorando y eso se traduce en escasez de insumos".

Opina, en consecuencia, que habría que enfocarse en llegar a un acuerdo en los números del déficit fiscal con el FMI para agilizar la situación. Considera, así, que debería surgir un plan sustentable que evite que tengamos que desayunarnos constantemente con este tipo de medidas que pueden afectar a la economía real.

"La política tiene que dar las respuestas para que prontamente tengamos la tranquilidad de tener una fecha para la carta de intención y para la firma de un acuerdo. Es esencial que el Gobierno no siga insistiendo con el error de creer que con medidas micro pueden resolver los problemas de la macroeconomía", concluye Ponce.

* Para www.iprofesional.com

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