La oposición santafesina entra en etapa de definiciones importantes

POLÍTICA Por Coni CHEREP*
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Sin liderazgos consolidados ni en el oficialismo ni en la oposición. Con una gestión provincial de baja calidad e imagen. En el medio de una crisis nacional que es económica, es política y es más grave que muchas otras anteriores. En el comienzo de la postpandemia y en el contexto de una guerra en Europa que desestabilizó todas las variables, Santa Fe comenzó un año político que definirá a su próximo gobierno.

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Se podrá decir ( para ser políticamente correctos) que se trata de cosas alejadas de la gente. Y es probable, claro. No debe haber demasiados santafesinos preguntándose sobre el próximo gobierno provincial, ni sobre los destinos de las intendencias de Santa Fe y Rosario, ni sobre la conformación de las nuevas o viejas minorías en las cámaras legislativas. Visto así, parece un asunto indecoroso. Pero no lo es. La oposición santafesina tiene que resolver varios asuntos pendientes, y la única salida conocida es más política, aunque a los «antipolítica» les alimente el discurso.

La próxima navidad, será la última de Omar Perotti como gobernador de la provincia. De eso, no hay una sola duda. También es cierto que apenas pasaron once meses de la desaparición inesperada del jugador más importante que tenía el tablero santafesino- Miguel Lifschitz- y nadie está en condiciones de asegurarse su sucesión, ni mucho menos.

Lo otro que es inevitable, es que los efectos de las malas e insuficientes políticas nacionales y provinciales han surcado un camino que le ofrece a la oposición ( de manera genérica) un triunfo casi seguro en las próximas elecciones. Aunque para eso falte un año y un par de meses. Y en este país, ese tiempo sabe a una década de otros paises.

En este terreno con pocas certidumbres y muchos interrogantes, aparecen algunas primeros datos de la realidad que resultan insoslayables.

LA CHANCE HISTÓRICA DEL RADICALISMO, LA DECISIÓN DE PABLO JAVKIN Y LAS DUDAS DEL SOCIALISMO
La última vez que el radicalismo estuvo a metros de volver al gobierno de la provincia, fue cuando Horacio Usandizaga «sobró» a todos, mandó a sus delegados provinciales a votar la Ley de Lemas, y el peronismo supo usarla mejor que nadie. Usandizaga ganó aquellas elecciones, pero Reutemann terminó siendo el gobernador. Y eso duró 16 años más. Al peronismo, se sabe, nunca hay que subestimarlo. Y esa es una primera lección para los radicales y para los demás también.

Ahora el radicalismo tiene una chance cercana de acceder al gobierno. El tema será cómo construye sus alianzas y de qué manera les permite a todos sus socios, jugar el partido que quieran jugar.

Por lo pronto, hay un candidato cantado: se llama Maximiliano Pullaro. Es ex Ministro de Lifschitz y tiene el respaldo del sector mayoritario del partido en toda la bota: el NEO. De ese sector es Felipe Michling, senador de San Cristobal. Un hombre que asumirá la presidencia del Comité Provincial de la UCR en los próximas días. «Felipe» es el mismo que ocupaba ese lugar, cuando se produjo el acuerdo de socialistas y radicales que terminó con 24 años de hegemonía pejotista.

Pullaro ( y Michling, claro) saben que cuanto más ancha sea la avenida que construyan, más chances tendrán de ser gobierno. Para eso tendrá que convencer a sus viejos socios del FPCYS para que se sumen al nuevo esquema frentista. Allí caben, además de todos los radicales, socialistas, PRO, Democrataprogresistas y representantes de varios partidos nuevos, algunos de ellos con representación parlamentaria. Obviamente, que se cuentan a Javkin y Jatón, como una fuerza independiente de las definiciones de los partidos,

«La idea es que nadie quede afuera» dicen. Aunque saben que no será sencillo conseguir el acuerdo con todos. La diferencia con los tiempos de Binner, es que le cabrá a los radicales llevar a buen puerto la conformación del espacio. Ya no hay dirigentes socialistas en condiciones de imponer nombres, ni de postergar las ambiciones de los radicales. Lo que si hay, es un trabajo que demandará inteligencia, y mucha mesura. El socialismo tiene su propio caudal de votos, y esos votos hoy no definen una elección a favor, pero podrían definirla en contra.

Pullaro es en principio, «el candidato» radical. Pero nadie descarta que otros sectores del partido, terminen empujando a otra figura: desde la propia Carolina Losada- con expectativas serias de formar parte de una formula presidencial- pasando por su compañero de bancada en el senado Dionisio Scarpin, llegando a la figura del actual intendente de Rosario, Pablo Javkin.

Javkin no confirma nada todavía, pero en su cercanía ya nadie lo discute: «Pablo quiere ser gobernador y está dispuesto a dar la pelea por adentro de un esquema nuevo». Cuando se preguntan por las condiciones, la respuesta termina siendo bastante sencilla: «No nos imaginamos cruzando de vereda y formando parte de JxC. Nosotros aspiramos – y esto incluye al intendente de Santa Fe, Emilio Jatón- a crear un «Nuevo Frente», que nos encuentre a todos en igualdad de condiciones«

El intendente de Rosario ya habló con Pullaro y acordó «reglas». Del mismo modo, ha mantenido reuniones con radicales del ex espacio «Universidad»- el que conduce el Diputado Mario Barletta- y coincidieron en buscar un camino común. Javkin y Pullaro parecen decididos a dar batalla por separado, aunque la posible aparición de algún candidato fuerte del PRO, pueda provocar algún cambio de planes.

En ese sentido se sigue de cerca lo que funciona alrededor del diputado Julián Galdeano, a la postre «inventor» de Carolina Losada y de estrechas relaciones con el PRO. El PRO ya no es lo que fue en los tiempos de Del Sel ó Reutemann. Los resultados del año pasado, dejaron muy atrás en las expectativas a los propios como Federico Angelini. Ninguno de esos nombres aparecen en los planes de la estrategia de los amarillos, para pelear la gobernación en una interna abierta. Una vez más se ensayan alternativas «outsider». La primera víctima de eso fue Gabriel Batistuta. Apenas sonó su nombre en los medios, vaya casualidad, le cayó encima una denuncia millonaria de la AFIP y todos lo dan por descartado. Miguel del Sel no oculta su voluntad de colaborar con el proceso, pero sigue firme en su decisión de no afrontar personalmente ningún desafío de gestión. Del Sel busca unir y ordenar. Por ahora, todas son especulaciones. El PRO, en principio, no parece tener un jugador para pelear con chances una interna. Sin embargo, no falta quien eche agua al pozo y recuerde : «Igual, ojo. Son los hombres del candidato a presidente de la nación por el partido. Plata habrá, y mucha colaboración mediática nacional, no vaya a ser que encuentren un nombre»…

Finalmente todas las luces apuntan a la resolución que tomen desde el Partido Socialista. Contra todos los pronósticos, los que siempre representaron un escollo para la unidad de la oposición en Santa Fe, hoy son los primeros en dar luz verde: Antonio Bonfatti- que insiste con su tesitura de no perseguir ninguna candidatura- ha expresado que es tiempo de ensanchar el frente opositor. Y cuando dice opositor hace referencia a la oposición del peronismo santafesino. Sin embargo, los que se oponen o piden más tiempo para definir, son los que curiosamente mejores relaciones tienen con todo el arco opositor, en la legislatura.

Un referente del socialismo «Bonfattista» no duda en reclamar coherencia: «En Santa Fe parece que tenemos miedo de tomar decisiones, como si en el resto del país, ya no las hubieramos tomado: en Córdoba formamos parte del armado de Schiaretti, en Mendoza somos parte del Frente con radicales y PRO, en Jujuy estamos con Morales. Y si buscás en el resto del país, vas a encontrar cinco situaciones más. Hay que resolver adónde vamos a estar parados respecto a Perotti. Y a nosotros no nos caben dudas que tiene que ser enfrente»

Los sectores que acompañan a Emilio Jatón, vienen trabajando en una «tercera opción». Desde Fuerza de Territorio, aceptan que no les resulta cómoda la idea de sumarse a un frente que incluya a «neoliberales», aunque admiten que no serán los responsables de un nuevo triunfo del peronismo. Allí las voces insisten en seguir trabajando para «armar algo distinto», aunque para eso deban esperar algunos años más. «A lo mejor se trata de entender que no es en 2023, y si en 2027. Y entonces, quizás se trate de tomar decisiones tácticas y tragar algunos sapos». La figura de Jatón se encuentra en absoluta sintonía con la de Pablo Javkin. El destino de ambos, se jugará de manera coordinada. Si Javkin termina siendo candidato- como todo lo parece indicar- es probable que este sector del socialismo acompañe sin demasiados reparos.

En otros ambitos del PS, la cuestión está más dura: Los hombres y mujeres que acompañaron de manera cercana a Miguel Lifschitz se niegan a apresurar las decisiones. Mientras esperan que pase el 1ro de mayo y con él se consolide la casi indiscutida presidencia de la Cámara de Diputados de Pablo Farias, algunos referentes del sector piden paciencia para el resto de las cosas. En esa lista se encuentran los Presidentes del Partido nacional y provincial: Tanto Mónica Feín como Enrique Estevez, prefieren esquivar definiciones en la provincia y prefieren hablar del esquema nacional. Fein asegura que su tarea «es tratar de poner en discusión la conformación de una tercera fuerza que ponga sentido común y saltee la grieta». Un asunto que suena bien, pero que parece estar bastante lejos de las actuales expectativas de los argentinos y que puede quedarle muy grande a un partido que sólo tiene desarrollo de peso en la provincia de Santa Fe.

El nombre de Clara García es, sin ninguna duda, el que representa mayor interés al resto de los «eventuales» socios de un nueva coalición . Por lo que representa y por lo que es. La dirigente se niega a hablar de candidaturas y espera instancias de decisiones colegiadas. Viene de hacer un esfuerzo sobrehumano durante la campaña legislativa 2019, apenas unos meses después de la muerte de su esposo ,Miguel Lifschitz.

En el PS hay más: los hombres y las mujeres que fueron a las últimas internas partidarias y que acompañan al ex diputado Eduardo Di Pollina, parecen tener una postura aún más dura: al revés de lo que parecen preferir la mayoría de los socialistas, creen que si se elige un lugar dentro de la grieta, debería ser más cerca del Kirchnnerismo que del AntiKirchnerismo. Un asunto que excede claramente los límites del propio socialismo.

Con todos los radicales adentro, con la casi segura participación de Javkin, con buena parte del socialismo decidido y con el PRO adentro, parece dificil que el «Nuevo Frente» naufrague en el intento.

Es demasiado pronto para confirmarlo, pero mucho más para descartarlo. Los indicios dicen que Santa Fe tendrá una gran nave opositora del peronismo en las elecciones provinciales de 2023. Dependerá de las responsabilidades de los hombres y las mujeres que conducen todos los espacios, que no naufrague antes de zarpar.

*Para conicherep.com

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