La encerrona del gasoil enciende llamas en el corazón de los agrodólares

POLÍTICA Por Agencia de Noticias del Interior
1649711170917

El aumento en el combustible que cargan los transportistas de granos tiene mecha corta y prende rápido. El impacto inflacionario del gasoil y, sobre todo, la escasez del combustible estallaron en el corazón productivo de la economía nacional justo cuando arranca la cosecha de agrodólares y desnudaron la falta de reacción del Gobierno sobre un tema que viene amenazando desde hace semanas.

El panorama era alentador con proyecciones récord de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) respecto del ingreso a los puertos del Gran Rosario de 900 mil camiones para la cosecha, pero la chispa prendió con el problema del gasoil y los transportistas anunciaron un paro de actividades con manifestaciones en el interior y en la puerta de las terminales agroexportadoras. La medida de fuerza pegó duro en su primer día: apenas ingresaron 1.200 camiones cuando habitualmente lo hacen 8.000. 

 Quien lleva adelante la medida es la Federación de Transportistas Argentinos (Fetra), integrada principalmente por camioneros independientes dedicados casi exclusivamente al flete de granos desde el campo a los puertos. Sin demasiada burocracia ni organicidad, pero con poder de fuego, la entidad puso primera y avanzó. En cambio, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), que tiene otros rubros para trasladar, no se sumó por ahora al paro. 

"Estamos en plena cosecha con un combustible con un precio altísimo y una tarifa cerrada en febrero con un gasoil a 102 pesos y hoy lo pagamos entre $150 y $180 según el lugar. No hay viabilidad de poner en marcha el camión", sostuvo  el vicepresidente de Fetra, Pablo Agolanti. El sector transporta el 90% de los granos hacia las terminales de las cerealeras ubicadas en el Gran Rosario que, a su vez, exporta el 80% del comercio exterior nacional. 

En primer lugar, exigen que haya disponibilidad de combustible, porque en algunos puntos no se consigue. En segundo lugar, que se llegue a un acuerdo paritario con la Mesa de Enlace y la Federación de Acopiadores para recomponer tarifas, y también esperan un gesto del secretario de Energía, Darío Martínez, para que le dé trazabilidad al precio del gasoil.

Se trata de un tema en el que el Gobierno podría accionar, a diferencia de un conflicto sindical en el que a lo sumo puede mediar a través del ministerio de Trabajo. En este caso, el problema no es solo la tarifa del flete que, de hecho, a través de la Subsecretaría de Transporte de la Nación aporta una orientación tarifaria, sino la escasez del combustible. 

Recién a fines de la semana pasada, con el anuncio del paro ya lanzado, YPF anunció la importación de 250 millones de litros en las próximas semanas para aumentar la oferta disponible, incluso a manos de la competencia. El movimiento de la empresa también responde al riesgo de que la secretaría de Energía pretenda imponer su potestad de prohibir las exportaciones de combustible para asegurar el abastecimiento interno. De hecho, Martínez denunció que “existen operaciones especulativas que tienden a complicar la situación”. 

El presidente de la Federación de Acopiadores de Cereales, Fernando Rivara, no negó la necesidad de juntarse a analizar la situación ante la disparada de la inflación en los insumos, pero entiende que no es cierto que las estaciones de bandera, como YPF, vendan al público con sobreprecios, como sí pueden hacer las de estaciones blancas. De esta forma, según dijo a Letra P, “termina siendo una excusa para solicitar un excesivo 30% de aumento tarifario cuando en febrero ya se cerró una tarifa”. La Sociedad Rural Argentina (SRA) se sienta sobre el acuerdo de febrero y recuerda que no pasaron ni dos meses.

 

Por su parte, las cerealeras advierten que es un “daño grave” a la exportación y a todo el comercio de granos que, de esta forma, se paraliza. “Es prioritario que el Gobierno actúe y busque una solución al abastecimiento del gasoil”, sostuvo Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Granos (CEC).

El presidente de la Federación de Acopiadores de Cereales, Fernando Rivara, no negó la necesidad de juntarse a analizar la situación ante la disparada de la inflación en los insumos, pero entiende que no es cierto que las estaciones de bandera, como YPF, vendan al público con sobreprecios, como sí pueden hacer las de estaciones blancas. De esta forma, según dijo a Letra P, “termina siendo una excusa para solicitar un excesivo 30% de aumento tarifario cuando en febrero ya se cerró una tarifa”. La Sociedad Rural Argentina (SRA) se sienta sobre el acuerdo de febrero y recuerda que no pasaron ni dos meses.

 

Por su parte, las cerealeras advierten que es un “daño grave” a la exportación y a todo el comercio de granos que, de esta forma, se paraliza. “Es prioritario que el Gobierno actúe y busque una solución al abastecimiento del gasoil”, sostuvo Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Granos (CEC).

Fuente: Letra P

Te puede interesar