Cambio drástico en el consumo masivo: ¿qué parte de las ventas de supermercados corresponde hoy a Precios Cuidados?

ECONOMÍA Por Claudio Zlotnik*
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Uno de cada cuatro pesos que facturan los supermercados en los rubros de alimentos, bebidas y artículos de limpieza e higiene personal pertenece a productos que están incluidos en el programa "Precios Cuidados".

La revelación surge de un reporte de la consultora Scentia, especializada en consumo masivo, y da cuenta de un cambio profundo en el perfil del consumidor argentino, en un contexto de aceleración inflacionaria y shock de aumentos tras el comienzo de la guerra en Ucrania.

Scentia tiene información precisa sobre las ventas de más de 1.100 bocas de expendio de las grandes cadenas de supermercados distribuidas en el país.

Para tener una idea: el cotejo se hizo sobre la canasta de "Precios Cuidados" que tuvo vigencia hasta el mes pasado -1.482 productos-, que es una cantidad mínima respecto del total de artículos que venden las cadenas. Según Osvaldo del Río, director de Scentia, entre alimentos, bebidas, higiene y limpieza, los supermercados ofrecen más de 40.000 artículos.

Supermercados: así crece la venta de "Precios Cuidados"

Históricamente, el peso de "Precios Cuidados" sobre el total de ventas de las grandes cadenas nunca superó el 10%. Ese fue el máximo. La dinámica cambió a partir de la pandemia, y más precisamente desde que el Gobierno primero congeló y luego liberó los "Precios Máximos".

Ante los aumentos de precios y la aceleración inflacionaria, la diferencia entre "Precios Cuidados" y el resto se hizo cada vez más relevante para el presupuesto familiar, y los consumidores se fueron volcando a la compra de los productos incluidos en el programa oficial.

De aquel 10% de hace un par de años -que en ese  momento había marcado un máximo-, el peso de "Precios Cuidados" creció hasta el 24% de ahora. Uno de cada cuatro pesos de facturación; nada menos.

La novedad es clave bajo el contexto actual, con el Gobierno intentando contrarrestar el impacto inflacionario en los bolsillos de los consumidores con el otorgamiento de un bono a la franja de la sociedad más vulnerable: jubilados y pensionados de hasta dos mínimas, monotributistas de las categorías más bajas y trabajadores informales.

La suba de precios golpea al consumo

El shock inflacionario ya impacta en el nivel de consumo: según la propia consultora Scentia, las compras en supermercados, autoservicios y almacenes de barrio crecieron 6,7% en marzo -contra el mismo mes del año pasado-, por debajo al aumento del 9,9% que había mostrado en febrero (vs febrero de 2021).

En este marco de ralentización del consumo masivo, y de disputa política en el propio Gobierno nacional para que la Casa Rosada lance medidas que impacten en ese complicado escenario de manera positiva, ahora Comercio Interior puso el foco en que los proveedores y los supermercados cumplan con el abastecimiento de "Precios Cuidados".

Semejante demanda también trae complicaciones: hace algunas semanas, el propio Gobierno advirtió que había faltantes de los productos con precios controlados. Un poco por culpa de la alta demanda y otro, por la estrategia de los fabricantes, que prefieren colocar sus productos "liberados" para no perder rentabilidad en una época de aceleración inflacionaria e incertidumbre.

Este escenario es clave para avizorar qué podría suceder con el consumo, ahora que el Gobierno decidió inyectar alrededor de $200.000 millones a los sectores más castigados por los aumentos de precios.

Parece claro que las 13 millones de personas que recibirán el auxilio estatal podrán sostener un nivel de consumo que, de otra manera, quedaría resentido.

Diferencia de precios récord

En simultáneo con el fuerte salto de la demanda de "Precios Cuidados", se da otro fenómeno: la creciente diferencia de precios entre los productos bajo control estatal y aquéllos que no lo están. También, y lo anterior forma parte, cada vez se agranda más la brecha entre los precios que venden las grandes cadenas y los comercios de barrio.

Siempre de acuerdo a Scentia, ese "gap" trepó al 20% en marzo y llegará a por lo menos el 21% este mes. La distancia se ensanchó aceleradamente en los últimos meses.

Para tener en cuenta: al comienzo de la pandemia, en marzo de 2020, la brecha de precios entre los grandes comercios y los más pequeños era de apenas el 7% en promedio.

De ahí en más, se fue agrandando vertiginosamente. Pasó del 7% al 11% en octubre del 2020; al 14% en junio de 2021 y al 20% en marzo último.

Precios: ¿por qué crece la brecha?

La clave de esa dinámica se vincula con la intervención del Gobierno en el mercado: primero con el congelamiento masivo de precios que existió a lo largo del año 2020 -y que se cumplía solamente en las grandes cadenas de supermercados- y luego con el agrandamiento de Precios Cuidados.

Ese programa, que hasta hace dos años incluía entre 500 y 600 productos de la canasta básica, luego pasó a tener más de 1.400.

A pesar de esta diferencia a favor de los grandes comercios, los que están sustentando la mejora en el consumo masivo son los más pequeños: los autoservicios "chinos" y los almacenes de barrio. 

¿Por qué ocurre? No hay que confundir el diagnóstico: "La principal razón tiene que ver con la base de comparación: en marzo de 2021, el consumo había caído nada menos que un 18,3%. En ese contexto, los supermercados tuvieron una variación de apenas el 0,1%. Ahora se entiende que, en la recuperación, los que más ganan terreno son los autoservicios, pero básicamente porque la base los había dejado muy atrás", explican desde Scentia.

Por otra parte, también es cierto que en momentos de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo, los consumidores evitan las grandes compras y prefieren las compras ‘hormiga" (pequeñas cantidades), en las cuales regulan los gastos.

* Para www.iprofesional.com

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