Empresarios lanzan durísima advertencia al BCRA: habrá más desabastecimiento y un salto de precios

ECONOMÍA 08 de julio de 2022 Por Claudio Zlotnik*
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Las principales empresas fabricantes de alimentos le plantearon un cuadro muy preocupante a Miguel Pesce, titular del Banco Central. Advirtieron que por las últimas restricciones a las importaciones y la disparada de los dólares alternativos habrá un fuerte ajuste en los precios a partir de los próximos días. También mencionaron la posibilidad de desabastecimiento de productos en las góndolas.

El planteo quedó plasmado el día miércoles, durante un almuerzo que los ejecutivos de las compañías alimenticias más grandes de la Argentina mantuvieron con el jefe del Banco Central.

Allí, los empresarios comentaron que están recibiendo ajustes en los precios de sus insumos -de entre 20% y 25%- de parte de sus proveedores. Y que estarán obligados a trasladarlos a los precios de sus productos.

Esos aumentos abarcan a los principales insumos -algunos importados- de la industria alimenticia: desde papel y cartón a envases, latas y esencias, entre otros productos que abarcan a distintas ramas de la industria.

El escenario planteado por los industriales da cuenta de un agravamiento de la situación económica. Por la escasez de dólares, las trabas a las importaciones y la suba de los dólares alternativos (contado con liquidación, MEP y "blue"), hasta ahora se habían evidenciado aumentos de precios y faltantes en distintos rubros. Pero los alimentos habían quedado al margen de las anomalías.

Ahora, esa dinámica amenaza con cambiar dramáticamente.

Alimentos más caros por falta de dólares

Las empresas de la alimentación argumentan que por las últimas medidas oficiales, ahora están obligadas a conseguir los dólares en sus casas matrices. O encontrar directamente financiamiento por otro lado.

Los ejecutivos se quejan porque las entidades financieras les cobran muy caro por estos préstamos: en torno al 9%-10% anual en dólares. Ese sobrecosto, que hasta ahora las empresas no tenían porque accedían directamente al mercado de cambios oficial, ahora va a encarecer los productos, dicen desde las empresas.

Pesce, ante esta realidad, les dijo a los empresarios que no había que esperar flexibilizaciones entre las restricciones por lo menos hasta finales de septiembre. Y que la normalización macro recién llegaría hacia finales de este 2022. Un escenario que, visto desde el aquí y ahora, parece ciencia ficción. Imposible de aventurar qué sucederá con la economía durante el próximo semestre.

Eso sí, el jefe del BCRA se comprometió a analizar "caso por caso" para evitar el estrangulamiento puntual de alguna compañía.

Economía revolucionada: aceleración inflacionaria y faltantes

Está claro que la crisis cambiaria y la salida de Martín Guzmán del Gobierno profundizó la crisis. Varios sectores de la economía están sintiendo el rigor en las últimas jornadas: hay fuertes remarcaciones y desabastecimiento, que en muchos casos está provocada por los mismos empresarios y comerciantes, que cuidan sus stocks ante la incertidumbre por los valores al momento de la reposición. De esta dinámica perniciosa, la industria alimenticia venía quedando al margen. Hasta ahora.

El escenario se complicó desde la semana pasada, cuando el Gobierno decidió un bloqueo de facto a las importaciones con el objetivo de acrecentar las reservas del Banco Central. Ese objetivo se cumplió entre el lunes y jueves de la semana anterior, cuando se juntaron unos u$s1.500 millones. Claro, a costa de un impacto negativo sobre la actividad económica y, sobre todo, en los precios. 

Desde autos cero kilómetro hasta productos de ferretería o electrodomésticos. También los insumos y maquinaria para la construcción, todos esos se trataron de rubros que "bajaron la persiana" en muchos casos. Desde distribuidores a fabricantes. Por lo general, los pequeños comerciantes quedaron a expensas de lo que sucedió más arriba en la cadena. Otra vez, como el hilo más delgado de la secuencia comercial.

En pinturas, los aumentos promediaron el 16% en una sola jornada. En los productos de hierro y acero, ayer no hubo aumentos pero las principales compañías aplicarían actualizaciones en las próximas horas.

Otro de los rubros con impactos sensibles fue el de los electrodomésticos, de por sí muy sensible al valor del dólar. Si bien no hubo un alza en el precio del dólar oficial, las empresas tomaron nota de la escasez de divisas para las importaciones. Por esos mismo, en las últimas horas hubo una gran disparidad en los aumentos. Llegaron a 20% en el caso de los televisores y las heladeras. Aunque también dependió del nivel de stock de cada marca.

Las decisiones disruptivas atravesaron a los distintos sectores de la economía de forma horizontal. No hubo un comportamiento homogéneo porque las últimas medidas del Banco Central sobre la administración de las importaciones impacta de manera heterogénea. Las principales importadoras de alimentos, por ejemplo, fueron las primeras en suspender sus ventas "hasta nuevo aviso". Empresas que venden desde café a enlatados de legumbres, frutas y pescados, que vienen en su totalidad desde el extranjero.

Brusco impacto en la actividad

Por lógica, toda esta dinámica perjudicará a la actividad económica. Los salarios quedarán retrasados respecto de la ola inflacionaria. La pregunta, a esta hora, es por cuánto.

El escenario más tolerado por los funcionarios podría ser con una inflación que trepe algo más allá del 80%. Pero se trata de una marca que puede quedar añeja esta misma semana.

Dependerá de la reacción y el plan que ponga sobre la mesa el flamante equipo económico.

* Para www.iprofesional.com

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