Por la escalada del dólar, se esperan ventas moderadas para el Día del Niño

ECONOMÍA 26 de julio de 2022 Por Daniel Blanco Gómez*
ECDNFKU2FJHT3C6SXGSIJR5VHE

La incertidumbre que se generó en los comercios en los últimos días con la suba del dólar libre impacta negativamente en el consumo porque en algunos sectores perdieron precios de referencia y cayó la capacidad de compra de las familias. En ese marco y de cara al Día del Niño, la industria del juguete espera ventas moderas para este año y en línea con las aún bajas de 2021, debido a “la difícil coyuntura”.

“Esperamos que se mantenga el nivel de ventas del 2021, aunque nuestras expectativas son moderadas debido al resentimiento del poder adquisitivo de la población, lo que impacta en una caída de la demanda o un ticket promedio más bajo”, dijo a Infobae el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), Emmanuel Poleto.

La caída del consumo se en medio de la incertidumbre cambiaria, en momentos que el dólar blue alcanzó los $337. En ese sentido, distintos sectores de la economía se encuentran sin referencia de precios y en algunos casos con un freno en la comercialización de productos por no contar con la certidumbre de si van a poder reponerlos y a qué valor.

Por otro lado, los argentinos que todavía tienen capacidad de ahorro se deciden por adelantar compras frente una eventual devaluación o frenar el consumo a la espera de que el mercado cambiario se calme y vuelva a haber referencia de precios. De esta manera, el consumo comenzó a modificar la tendencia con respecto a lo que sucedió en el primer semestre y la industria del juguete no quedó exenta de cara a una de las jornadas más representativas para las ventas del sector y que es el Día del Niño.

Asimismo, el cepo del Banco Central que impide a las empresas acceder a dólares para importar insumos también afecta al sector productivo, algo que el propio Poletto reconoció en diálogo con este medio. Si bien las jugueterías cuentan con stock hoy en día, el titular de la CAIJ afirmó que la industria nacional tiene “incertidumbre por escasez de algunos insumos”.

No hay que perder de vista que el Directorio del BCRA dio a conocer a fines de junio modificaciones sobre las normas que rigen en el mercado de cambios que tienen por objetivo poner coto al “festival de importaciones” que impide a la autoridad monetaria acumular reservas en dólares. La medida endurece las condiciones necesarias para acceder al mercado de cambios con el fin de pagar importaciones, achicando cupos mensuales y poniendo el foco sobre las compras de empresas.

La problemática del aumento de importaciones terminó de instalarse como un problema para el Poder Ejecutivo luego de que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner denunciara públicamente un “festival” de ingreso de bienes e insumos desde el exterior.

Los precios

Según Poletto, “los juguetes de industria nacional aumentaron este año menos del 50%, muy por debajo de la inflación acumulada”. En ese sentido, remarcó el dirigente empresario que “los importados llegan a registrar aumentos del 70% por los movimientos especulativos del precio del dólar”.

El desempeño anual de ventas comienza a definirse en esta época del año, principalmente con las temporadas de esta importante fecha, que explica el 60% de las operaciones totales del sector. En tanto, el balance anual se completa con la temporada de fin de año.

Según contaron a Infobae fuentes de la Cámara Argentina del Juguete, la industria argentina ofrece una amplia gama de productos para el esparcimiento de los chicos, como los clásicos juegos de mesa: de la oca, ludo o damas, que se pueden adquirir desde $1.200 y rompecabezas que se pueden encontrar por menos de 1.000 pesos.

Y agregaron que otro de los productos muy buscados son las masas de modelar que se pueden encontrar a $609 el set con dos unidades o los slimes a $449 las dos unidades. “Las licencias más buscadas son Encanto, Sonic, Marvel, Buzz Lightyear y Princesas. Cada año hay un producto que tiene una mayor demanda porque se pone de moda. Unos años tuvimos el spinner, luego las muñecas coleccionables LOL, los squishies y los PoP-it. Sin embargo, hoy no hay un juguete de moda que se destaque lo que permite que se genere una venta más estable de las diferentes categorías”, analizó Poletto.

Según la CAIJ, los artículos de primera infancia explican el 40% de la oferta de juguetes. A modo de ejemplo, un pack de sonajero y mordillo se puede conseguir a $700. Además resaltaron las fuentes que la industria ofrece juguetes didácticos como encastres y bloques, desde $600 el pack por 24 unidades.

Y destacaron que los clásicos bebotes rondan los $2.000 y los camiones medianos se pueden adquirir por $1.200, aunque también se pueden conseguir autitos de plástico por 229 pesos.

“Para salir a dar una vuelta, hay disponibles monopatines y triciclos por $3.000 y $4.500 respectivamente, productos que prácticamente no aumentaron en el año”, remarcó Poletto. En cuanto a los juguetes con licencias, afirmó que los más buscadas son los de Encanto, Sonic, Marvel, Buzz Lightyear y Princesas.

Tamaño del mercado y cuestionamiento a importadores

Argentina cuenta con alrededor de 180 empresas productoras de juguetes, todas pyme familiares ubicadas principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El mercado argentino presenta una red con 3.500 comercios de los cuales 3.200 son pequeños comercios de barrio y 300 son bocas de grandes cadenas de jugueterías.

En tanto, la distribución se hace mediante los mayoristas que proveen a los comercios como jugueterías y supermercados.

A través de un comunicado, la Cámara Argentina de Juguete (CAIJ) afirmó que las principales empresas que importan productos a través de medidas cautelares, “contribuyen al grave problema de reservas que tiene el país, importando con amparos judiciales que no controlan maniobras desleales de sobre y subfacturación ni las normas de seguridad que rigen para la seguridad de la niñez”.

En ese sentido, destacó que el sector se encuentra “en alerta por un grupo concentrado de empresas que están alarmando a la sociedad sobre la falta de juguetes, generando desazón cuando en realidad quieren seguir importando a través de medidas cautelares con ciertos juzgados que les son funcionales y no hacen más que eludir los controles de seguridad, de valor y contribuyen al vaciado de las arcas del Banco Central (BCRA)”.

“Se trata de un conjunto de lobistas cuya principal actividad es la importación y la comercialización de juguetes a través de un reducido número de cadenas de jugueterías que cuentan con stocks para dos años de ventas debido al festival de importaciones del último año a dólar oficial y que sin embargo en las últimas semanas remarcaron precios y venden a un tipo de cambio especulativo”, cuestionó la CAIJ.

A lo que agregó que de esta manera, unas 40 grandes empresas importadoras que amenazan con faltantes de mercadería, lo hacen para continuar importando a dólar oficial incrementando los niveles de stocks que actualmente tienen en sus depósitos para dos años de venta.

Según la CAIJ, las importaciones totales de juguetes entre enero y junio de 2022 crecieron 15% en unidades y 22% en valores FOB, pero las importaciones de estas empresas que importan con medidas cautelares se incrementaron 48% en dólares FOB y 67% en kilogramos netos “por prácticas desleales como la sobrefacturación y subfacturación, con el agravante de que fueron autorizadas por sectores del poder judicial a través de medidas cautelares en forma masiva, sin analizar valores de la mercadería ni antecedentes de los importadores”.

Como contracara, la cámara afirmó que la industria nacional tiene “incertidumbre por escasez de algunos insumos”.

Por último, destacó la CAIJ: “Para tranquilidad de los consumidores hay que destacar que hay suficientes juguetes en stock, tanto importados como nacionales, debido a que en Argentina contamos con una industria nacional fuerte. Los principales pedidos para la temporada ya están entregados a todos los mayoristas y minoristas del país”.

* Para www.infobae.com

Te puede interesar