Armenia denuncia la muerte de al menos 49 militares tras el ataque de Azerbaiyán

INTERNACIONALES 13 de septiembre de 2022 Por Simón DERONDA
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El recrudecimiento del pulso que desde hace décadas mantienen Armenia y Azerbaiyán a cuenta de la región en disputa de Nagorno Karabaj ha causado ya 49 muertos en el ejército armenio, según el primer ministro de ese país, Nikol Pashinyan, después de que en la madrugada de este martes, el ejército azerí bombardeara varias localidades armenias en la provincia meridional de Siunik. Ambos países del Cáucaso acordaron a primera hora un alto el fuego que entró en vigor a las nueve de la mañana (las siete en horario peninsular español) pero que, de acuerdo con medios de comunicación armenios, apenas duró unos minutos. Pashinyan confirmó después que Bakú había seguido atacando posiciones de sus fuerzas.

“La intensidad de las hostilidades ha disminuido, pero los ataques de Azerbaiyán continúan”, dijo Pashinyan en un discurso ante el Parlamento, citado por medios de comunicación rusos.

El primer ministro armenio acusó luego a Azerbaiyán de atacar ciudades armenias porque no quiere negociar el estatus de Nagorno Karabaj, un enclave que está dentro del territorio internacionalmente reconocido de Azerbaiyán, pero cuya población es mayoritariamente armenia y que, en diciembre de 1991, declaró unilateralmente su independencia.

Tanto Armenia como Azerbaiyán se han culpado mutuamente de la escalada de las hostilidades, la última disputa en una historia de tensión que dura ya décadas entre ambos Estados por Nagorno Karabaj. Estas tensiones, nunca resueltas, estallaron de nuevo esta madrugada cuando el ejército azerí bombardeó varias localidades como Goris, Sotk y Dzhermuk, informó Armenia en un comunicado. Azerbaiyán, por su parte, divulgó también una nota oficial en el que acusaba a su vecino de “actos subversivos a gran escala” cerca de la frontera, y agregó que sus posiciones militares “fueron atacadas, incluso con morteros (...) y, como resultado, hay pérdidas de personal y daños a la infraestructura militar”.

Tras el reinicio de las hostilidades, tanto la Unión Europea como Estados Unidos llamaron al cese inmediato de los combates de un conflicto que tiene una importante dimensión internacional, ya que Armenia cuenta con el respaldo de Rusia, que mantiene una importante base militar en el país, mientras que Azerbaiyán cuenta con el respaldo de Turquía. Moscú mantiene un peso considerable en esa región, que considera parte de su área natural de influencia, a través de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), el organismo supranacional de seguridad con el que mantiene bajo su férula a los países del Cáucaso.

Turquía respalda, por su parte, a Azerbaiyán, un país con el que mantiene una gran proximidad cultural y lingüística —los azeríes son un pueblo túrquico—. Estos apoyos a los dos vecinos en disputa cobran especial relevancia por el enfrentamiento entre Moscú y Occidente a cuenta de la guerra de Ucrania. Ankara ha tratado de mantener una cierta neutralidad hacia Rusia y no enfrentarse directamente con Rusia, pero el conflicto enconado entre Armenia y Azerbaiyán podría tensar la relación bilateral.

Los ministros de Defensa de Rusia y Armenia conversaron este martes por la mañana y acordaron tomar medidas para “estabilizar la situación en la frontera armenio-azerí”, informó el Ministerio de Defensa de Armenia, que no precisó, sin embargo, en qué consisten esas medidas. Posteriormente, en un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso afirmó haber mediado en el alto el fuego acordado este martes y señaló que esperaba que ambas partes cumplieran los términos del acuerdo. Por su parte, el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu, aseguró que había discutido con su homólogo azerí acerca de “las provocaciones armenias en la frontera con Azerbaiyán y pidió a ese país que se centrase en las negociaciones de paz con su vecino.

El último enfrentamiento bélico entre Armenia y Azerbaiyán por el control de Nagorno Karabaj se produjo en 2020. En aquellas hostilidades, que duraron varias semanas, murieron miles de personas. Los bombardeos de este martes alimentan los temores de que pueda estallar una segunda guerra en el espacio postsoviético, además de la que tiene como escenario a Ucrania desde hace más de seis meses.

Fuente: El País

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