Por qué la baja de la inflación en noviembre no podrá repetirse en los próximos meses, según consultora

ECONOMÍA Por Mariano Jaimovich*
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Los últimos datos oficiales sobre la baja de la inflación a 4,9% en noviembre, encendió todo tipo de especulación y análisis de los economistas, en los que sostienen que más allá que la cifra revelada es positiva existen problemas de fondo que generan diversas alarmas sobre el desempeño futuro de los precios, el dólar y el sistema financiero.

En sintonía a estas alertas, distintos analistas niegan que el país se encuentre en un sendero de desinflación, y que en realidad los ajustes se verán de ahora en adelante.

"Si bien el dato mostró una marcada desaceleración respecto a meses previos, cabe señalar que varios de los aumentos de precios de noviembre fueron pospuestos para diciembre y el primer trimestre del año 2023. Sostener el relato de la desinflación será difícil para los meses venideros", advierte un informe de la consultora LCG, fundada por Martín Lousteau.

A la vez consideran estos expertos que la inflación en términos interanuales se seguirá acelerando, aunque se repita el valor más bajo surgido en noviembre en los meses siguientes. Es decir, indican que "será inevitable" llegar a los tres dígitos en la comparación anual de precios.

"No obstante, no podemos culpar al gabinete económico por sacar a jugar las herramientas de controles de precios, no tanto por su eficacia, sino por la posibilidad de mostrar que algo se está haciendo con la inflación y no se encuentra en una posición de inacción", detallan los economistas.

Y completan: "Si algo se debería haber aprendido de la última experiencia de reducción de la tasa de inflación del gobierno anterior, es que encarar este propósito con precios relativos desalineados es solo diferir inflación en el tiempo. Con corrección de tarifas, combustibles, tipo de cambio y otros regulados por delante, no hay chance de tener un programa anti inflacionario exitoso a lo largo del tiempo".

Preocupaciones y riesgos para dólar  y economía

Además de la inercia inflacionaria, los analistas de LCG destacan que existen otras preocupaciones y riesgos que pueden generar cimbronazos en la economía argentina.

"La preocupación aquí es que no se ve una voluntad por ordenar la transición hasta una nueva gestión, sea del signo político que fuere. Similar tentación se encuentra por parte de la oposición en no encarar el problema de resolver las dificultades, para que en 2023 el gobierno consiga financiamiento en el mercado de deuda local", explican los analistas.

A su entender, estas tentaciones políticas "dañan más" a la macroeconomía que los fundamentos económicos de la misma. En ello, consideran que el país tiene problemas estructurales mucho más importantes que los macroeconómicos, pero los aspectos estructurales "no se pueden encarar" con la macro desordenada o sin tener un horizonte claro respecto al rumbo que se quiere encarar en el mediano plazo.

Entonces, para LCG, los riesgos de esto se encuentran en dos áreas que se relacionan entre sí, como son las chances de una crisis cambiaria y que haya una crisis de deuda local. Sobre ambos riesgos, sostienen los consultores que el país "ya está acostumbrado", porque hemos atravesado ambas situaciones hace pocos años atrás.

"Lo que es una novedad es la posibilidad de que estas crisis contagien al sistema bancario. Los bancos se encuentran con tal exposición al sector público amplio (Banco Central y Tesorería Nacional), y derivadas de problemas en los stocks que vuelven más frágil al sistema en su conjunto", alertan desde LCG.

Por lo tanto, la crítica que se les realiza tanto a los políticos del oficialismo como de la oposición es que sólo están preocupados por problemas que "no pueden resolver", como son las amenazas exógenas que representa una sequía o una recesión mundial. Es decir, se aduce que no se ocupan por los problemas económicos y restricciones de fondo que no permiten que el país se desarrolle a futuro.

* Para www.iprofesional.com

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