Diana Conti, la dirigente que quería una “Cristina eterna” y le anticipó que podía terminar presa: “No me equivoqué”

POLÍTICA Por Facundo Chaves*
QLC2QNL2Y5HU7PGVOVAOACOTKQ

Diana Conti cree que puede cambiar a Cristina Kirchner. O por lo menos hacerle cambiar la decisión rotunda y sorpresiva que tomó apenas conoció la condena a prisión por la Causa Vialidad de no ser candidata a nada. A su favor, tiene como antecedente que le advirtió hace años que podía terminar presa y mucho no le creyó. Confía en que va a poder convencerla para que vuelva a ser presidenta: “Su liderazgo es irrenunciable”, afirmó en diálogo con Infobae.

El nombre de Diana Conti evoca, para quienes tienen memoria de la política de hace una década, a aquella dirigente fervorosa que planteó la reelección indefinida en los tiempos del “vamos por todo”. Lo dijo con una frase que resumía una idea polémica con la potencia de un martillo: “Cristina eterna”. En 2022, el sueño, más que perpetuarse en el poder, es no perderlo o que al menos sobreviva.

Fue funcionaria del Poder Judicial, del Poder Ejecutivo, diputada, senadora, integró el Consejo de la Magistratura y ahora forma parte del Comité contra la Tortura, un cargo alejado del foco luminoso de los medios. Conti no perdió la fe en Cristina Kirchner ni dejó de decir las cosas sin medias palabras. Dice así nomás, sin anestesia, que la “Constitución no sirve”, que “la democracia está en peligro” y que la vicepresidenta no puede renunciar: “Hay gente que ha muerto y sigue liderando”.

Entrevistar a Diana Conti es entender que en política lo que parece mucho para algunos, para otros no llega a ser suficiente.

Las frases salientes del reportaje
1- Mientras el Poder Judicial sea perenne y pretenda gobernar, la Constitución no sirve y no tenemos con qué darle. Porque la mejor ley o el mejor decreto del Poder Ejecutivo, este Poder Judicial no tiene ningún reparo en decir “es inconstitucional”. Si la Constitución se respetara a rajatabla, podría ser útil, pero lo que se hizo en la reforma de 1994, con esas figuras que atenuaban el presidencialismo no fue útil, no sirvió.

2- Hay que volver a la Constitución (peronista) de 1949, aggiornada, porque tenés los derechos laborales, al pueblo trabajador con su soberanía y su forma de expresar. El sistema actual no nos está dando garantías para la soberanía popular.

3- Los liderazgos reales no los elegís vos. El liderazgo formal sí: podés ser candidata, te eligen y tenés un liderazgo formal, pero el liderazgo natural no podés eludirlo, porque te ponen los demás en ese lugar. Liderás hasta con el silencio. No creo que ella (Cristina) pueda correrse. Es irrenunciable un liderazgo natural. Hay gente que ha muerto y que sigue siendo líder.

4- Es imprescindible que Cristina sea candidata a presidenta y que sea presidenta. Es imprescindible para volver a generar un país inclusivo, sin las grietas que nos están impidiendo producir nada bueno para el país, para las familias argentinas, y para las expectativas de esas familias.

5- Necesitamos que todo ese clamor por Cristina, porque es la líder indiscutida del peronismo hoy y del Movimiento Nacional y Popular, ese clamor que hay a lo largo y ancho del país tenga una conducción, una organización y una univocidad.

6- No es tiempo para mí de decir quién debería ser candidato si Cristina no es. No quiero ni pensarlo. Lo digo en serio. Ni lo pienso. No me parece el momento.

7- Cristina eterna: Cristina no te enojes... Pero mirá la vigencia que tiene. ¿Qué valor en sí mismo tiene la alternancia en una democracia, si el país se te va el bombo? Dejemos que el pueblo se exprese y si para el pueblo una dirigenta o un dirigente considera que es quien mejor ha defendido sus intereses y mejores gobiernos ha hecho ¿por qué no puede seguir reeligiendo?

8- No sé si hay alguien mejor que Gildo Insfrán para gobernar Formosa. Por algo el pueblo lo vota. Pensar que cuando el pueblo reelige muchas veces a la misma persona es por clientelismo o por algo negativamente calificado es un error, una falta de respeto. Desmitificaría que los pueblos se equivocan cuando votan muchas veces a la misma persona. Y que tampoco lo hacen porque tienen todos empleo público.

9- Yo tenía razón cuando decía en 2016 que con estos jueces y fiscales presionables Cristina podía terminar presa. Primero fueron por el patrimonio de Cristina, por pegarle a los hijos y amenazarlos con la cárcel. Son pruebas también que hicieron. Y hoy es la proscripción, es proscribirla. No se dan cuenta de la vigencia de Cristina y su liderazgo, aunque no sea candidata a nada ni ocupe ningún cargo.

10- Ahora esta lucha contra Cristina es fratricida, es despiadada, es una persecución política, una difamación constante, un hacer sufrir, amenazar con meterlos presos también a la hija y al hijo.

12- El gran error es que hay dos poderes que son electivos -el Legislativo y el Ejecutivo- donde la voluntad popular se expresa y está este poder, que tiene su raigambre constitucional aristocrático, ya de entrada, que no se llegó democratizar y que perduran en sus cargos hasta los 75 años, pero que pueden seguir más.

13- A los jueces y fiscales podés elegirlos después de un concurso -ponele- transparente, después de entrevistas y que te dan la mejor impresión, pero cuando la persona llega, el Poder Judicial devora sus propios pichones. Y los transforma, sobre todo en el fuero federal.

14- Alberto Fernández no hizo lo suficiente (para evitar la condena a Cristina Kirchner). Debió haber actuado desde el principio, porque cuando ganamos el gobierno con un nivel de adhesión importante era el momento de tomar varias decisiones, entre ellas, decir un nunca más a la mafia judicial.

15- Nadie aprueba lo que se vio en ese viaje al Lago Escondido y esos diálogos. Para mí no hubo espionaje ilegal, sino que alguno de ellos entregó los chats por alguna desavenencia interna. Lo que se ve es más claro de aprehender, pero que nosotros ya sabíamos de su existencia, de la existencia de esta mafia judicial.

16- Veo un descrédito de la política partidaria, que en general creen que somos todos chorros lo que hacemos política. Ya no importa de qué partido. ¿Por qué? Porque ese poder concentrado mafioso, que es egoísta e insolidario, le viene bien que se piense eso. Por eso también difama, persigue y tortura.

17- Estamos a punto de perder la democracia. Si no se advierte que con mafias enquistadas en lo judicial y en otros sectores de poder en Argentina la democracia y por ende la soberanía popular se pierde, es no entender donde estamos parados.

18- El padre de Macri antes de ser el Macri rico ¿qué era? No me decís nada con eso, con que Lázaro Báez era bancario o no sé qué era. Agarrar una persona y decir “porque tenés esta plata, que no sé dónde sacaste, te invento una causa judicial” ¡No! Cristina no tiene nada que ver con el enriquecimiento de Báez.

* Para www.infobae.com

Te puede interesar