Monotributo “tech”: el Gobierno define la letra final del proyecto de ley para exportadores de servicios y gamers

ECONOMÍA Por Mariano Boettner*
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El Gobierno termina de afinar las últimas puntadas del proyecto de ley con el que busca instaurar la figura de un monotributo tecnológico, que estará dirigido a profesionales que exportan sus servicios al exterior y para jugadores de deportes electrónicos que trabajan para otros países, y que les permitiría contar con sus ingresos en divisas con un tope de USD 30.000 por año.

El ministro de Economía Sergio Massa se reunió en las últimas horas con el secretario de Economía del Conocimiento Ariel Sujarchuk para darle el cierre a la iniciativa, que debería pasar en las próximas semanas por el Congreso para su discusión, que tendría lugar durante el período de sesiones extraordinarias del parlamento. “El proyecto del monotech (régimen simplificado para pequeños exportadores de servicios LEC y deportes electrónicos) promueve el desarrollo de la actividad de profesionales autónomos y talentos de distintas ciencias que hoy exportan servicios al exterior. Amplía derechos entre un sector que hoy se encuentra en la informalidad”, resumieron desde el Ministerio de Economía.

A grandes rasgos, se trata de un proyecto para crear una nueva figura de monotributo para que los profesionales que trabajen para empleadores del extranjero puedan cobrar sus remuneraciones en divisas con un tope anual, y que tendrá además categorías diferencias, como lo tiene también el esquema simplificado para los empleados en el mercado laboral doméstico.

Así, ese nuevo régimen estaría dirigido a profesionales que facturan sus servicios basados en el conocimiento (SBC) al exterior y también a gamers, es decir, a personas que participen en competencias de esports a nivel profesional y que cobren una remuneración por esa actividad. Hay jugadores profesionales que participan en competiciones internacionales o que compiten para organizaciones extranjeras, incluso desempeñándose dentro de la Argentina.

El rango de profesionales que podría quedar incluido en un esquema de monotributo como el que espera poder aprobar el oficialismo en el Congreso es amplio, ya que iría desde los programadores hasta otros que no están relacionados de forma tan directa con la tecnología, como artistas o guionistas que tienen clientes en el exterior. Con el monotributo tech podrían así enviar sus facturas a su empleados o clientes en el exterior. Su inscripción en ese régimen, además podría convivir en un esquema tributario con un monotributo local.

“Busca que las y los profesionales que facturen en dólares puedan cobrar en esa moneda y aumentar la recaudación de divisas por servicios de exportación no registrados”, explicaron desde el equipo económico. Lo que se busca, según explican en el Gobierno, es que los inscriptos al monotech no tengan que afrontar un costo fiscal por sumarse a ese esquema y exceptuarlos de la obligación según la normativa del Banco Central de liquidar los dólares por su exportación de servicios en el Mercado Único Libre de Cambios (MULC). Como referencia, hoy actúa una excepción similar para operadores de tarjeta de crédito en el caso de que turistas del extranjero, con sus plásticos, paguen gastos en el país. Pueden, así, liquidarlos en el mercado MEP y que eso implique una mejor cotización para el turista visitante.

Los pormenores y la letra fina del proyecto se encuentran en la etapa final, aunque transcendió que el techo de facturación que permitirá el monotributo tech será de unos 30 mil dólares anuales, lo que implicaría así unos 2.500 dólares por mes en promedio, equivalente a $810.000 mensuales convertidos a precio del dólar Bolsa de este martes. También habrá distintas categorías según el nivel de facturación, aunque todavía no fueron informados cuáles serán los montos de cada escala. En la actualidad funciona un esquema similar que da margen de facturación de hasta 12 mil anuales.

La iniciativa del monotributo tecnológico acompañó al anuncio de un nuevo esquema cambiario para las exportaciones de las empresas del sector. Ese nuevo sistema exceptúa a las compañías que realicen inversiones superiores a 3 millones de dólares de la obligación de liquidar un monto equivalente al 20% en el Mercado Único Libre de Cambios, cuando se trate de la radicación de nuevos negocios o emprendimientos.

Las firmas podrán adherir al mismo hasta el 30 de junio de 2023, y cuentan con 24 meses -prorrogables por dos años- para llevar a cabo las inversiones.Como segunda medida, el régimen también prevé que el 30% del incremental de exportaciones pueda destinarse al pago de salarios en relación de dependencia, con el incentivo de que ambos beneficios serán acumulables.

Según estimaciones del mercado, el sector de la economía del conocimiento emplea en la actualidad a unas 500 mil personas y unas 30 mil son freelancers que trabajan para empresas del exterior. De acuerdo a estimaciones de Massa, este año el rubro podría terminar el año con exportaciones por unos USD 7.000 millones, que podrían extenderse hacia los USD 10.000 millones en 2023.

* Para www.infobae.com

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