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Tras la aprobación de la ley Bases, Javier Milei más dependiente del dólar: blanqueo, cepo, swap y adiós a la licuadora

ECONOMÍA Julián Guarino*
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Victoria pírrica para el presidente Javier Milei en el Senado, pero que anticipa la ratificación de su programa económico y, por ende, la fórmula elegida para gobernar. El mandatario anarcocapitalista obtuvo su primera ley en el Congreso -ahora debe regresar al Diputados-, lo que redunda en un espaldarazo político a la marcha de su gestión. El dólar, pendiente.

Son horas más amables para Milei: a la aprobación de las Bases, el FMI se reunirá hoy para acompañar la revisión del acuerdo y desembolsar u$s 800 millones, el Banco Popular de China renovó por un año el swap, la licitación del Tesoro resultó afirmativa y el dólar se mantuvo tranquilo. Hubo sí una llamada de atención: la calificadora de riesgo Fitch le asignó a la Argentina una nota en 'CC', esto es, que “una reestructuración de bonos u otro evento de incumplimiento de algún tipo parece probable en los próximos años”. Ahí es donde el Gobierno tiene la mirada.

El RIGI, la gran apuesta para el ingreso de dólares junto con el blanqueo

Volviendo a “Bases”, cuestiones tan sensibles como las facultades delegadas, el Régimen a las Grandes Inversiones (RIGI) y hasta la posibilidad del blanqueo, parecen ser mojones exitosos en la voluntad del primer mandatario para avanzar en la desregulación de la economía y el desarme del Estado. Sin embargo, si el Gobierno pudiese elegir una derivación para las próximas horas, esa sería la posibilidad de que el precio de la deuda soberana trepe en los mercados y el riesgo país pueda descender a la zona de los 1.000 puntos básicos. Como se dijo, es una victoria en el plano que interesa a Milei -el financiero-, pero que no necesariamente impulsará crecimiento económico inmediato.

Con una mirada netamente cortoplacista, poco parece cambiar de aquí en adelante para las necesidades que enfrenta la administración Milei. Como se dijo una y otra vez en esta columna, el ministro Caputo le pidió al Presidente un plazo de seis meses para que “prospere” el programa económico.

La apuesta de Luis Caputo es alcanzar la refinanciación de la deuda que hoy carga el Tesoro (y que fue absorbiendo del BCRA) y para ello necesita que la cotización de los bonos suba lo suficiente para que el riesgo país retroceda y poder así avanzar en esa roll-over. Es una carrera contrarreloj: Luis Caputo apuesta a llegar antes a un riesgo país en la zona de los 700 puntos básicos que le permita refinanciar la deuda del Tesoro antes que, en la mirada del “mercado”, el cálculo arroja una posible reestructuración. Como se dijo más arriba, Fitch ya comenzó a transitar ese camino toda vez que señaló la “persistente incertidumbre sobre la capacidad del soberano para lograr una acumulación sostenida de reservas internacionales y recuperar el acceso a mercados de capital globales y, por lo tanto, realizar grandes pagos de bonos en moneda extranjera que vencen en los próximos años”.

Volver a los mercados, la apuesta de Luis "Toto" Caputo

“Recuperar el acceso a los mercados puede no sólo requerir mayores ajustes macroeconómicos, sino también evidencia de una aceptación política más amplia y la preservación del apoyo social. Esto puede ser particularmente difícil de lograr antes de las elecciones legislativas de mitad de período en noviembre de 2025”, sentencia la calificadora.

Mucho de lo que aquí se menciona confluye en una cuestión más peregrina. Dólares son amores. Eso involucra una ecuación que también se anticipó aquí y que el Gobierno proyecta: que los dólares dejarán de ingresar por la cuenta corriente y que, necesariamente, deberán pasar a engrosar las reservas del BCRA vía la cuenta capital. Por eso, para la Casa Rosada, es importante el blanqueo que se trató en el Senado. También lo es el RIGI. Las inversiones son la única apuesta del presidente Milei para mover la economía, pero también para sumar divisas. No habrá estímulo al consumo, tampoco gasto público para conducir el ciclo. Y la recesión parece ser un verdadero lastre en esa materia.

El cepo cambiario, la tarea pendiente

Con todo, los controles cambiarios lucen aún como una verdadera barrera. La victoria en el Senado no resuelve este problema. De nuevo, el Gobierno necesita dólares frescos.

En el mientras tanto, y bajo el lema de “limpiar los pasivos del BCRA”, el Gobierno licitó Letras del Tesoro que pagan tasas de interés, en plazos cortos. Adjudicó $5,4 billones en la licitación de LECAP, tras recibir ofertas por un total de $16,4 billones. ¿El dato? El proceso de tasa real negativa llegó a su fin, tal como lo pedía el FMI. De esta manera, para el Gobierno, se da por finalizado el proceso de “licuación” de stocks.

La mecánica del Gobierno abre interrogantes porque pareciera que Luis Caputo busca, ahora, desindexar la deuda del Tesoro y en su lugar ofrecen títulos que pagan tasas positivas. En la mirada del economista, esto es avalado porque se lleva “pesos” que pertenecen a los pases a un día que se tiene con el BCRA, pero hay que señalar que la contrapartida para los próximos 10 meses es que se registran vencimientos por más de $ 45 billones, casi u$s 35.000 millones.

* Para www.ambito.com

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