La UIA invitó al Gobierno al festejo del Día del Industria para salir del clima de tensión y aceitar el diálogo

ECONOMÍA Por Natalia Donato*
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Desde que la Unión Industrial Argentina (UIA) cambió la conducción, hace exactamente dos meses, la relación de la central industrial con el Gobierno se enfrió. La figura del nuevo presidente Daniel Funes de Rioja, quien venía cuestionando duramente los controles de precios como presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), sumado a las internas que sobrevolaron el proceso eleccionario, provocaron que la gestión arranque con el pie izquierdo. Sus primeras declaraciones en el cargo, de hecho, fueron cuestionadas por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, quien le reprochó luego -por distintos medios e incluso en un encuentro con el comité ejecutivo- que no hubiera destacado la recuperación que venía teniendo la actividad industrial ni defendido las políticas de salvataje a las empresas adoptadas por el Gobierno en plena pandemia.

Tras esos cruces, los industriales intentaron retomar el diálogo, pero dentro de la entidad admiten que las relaciones están frías con el Gobierno, a diferencia de lo que sucedía con la gestión del aceitero Miguel Acevedo, quien tenía un aceitado vínculo con Kulfas y con el propio presidente Alberto Fernández. En este contexto, se acerca el festejo del Día de la Industria, el 2 de septiembre, y los empresarios consideran que será una buena oportunidad para tender puentes con las autoridades, a días de las PASO.

De esta manera, los industriales invitaron al festejo al jefe de Estado y a varios de sus ministros, quienes aún no confirmaron. Como el año pasado, el objetivo de la UIA es hacer el evento bien federal y que participe, de manera presencial y virtual, la mayor cantidad posible de dirigentes y funcionarios. La provincia elegida, en este caso, es Entre Ríos, y el lugar, la planta de Jugos Baggio en la ciudad de Gualeguaychú.

Varios factores incidieron en que se opte por la localidad entrerriana. En primer lugar, queda cerca de Buenos Aires y se puede llegar en auto, lo que presupone una mayor participación. Además, es una provincia chica sin tanta presencia industrial, lo que marca mayor federalismo y, por otra parte, “está tranquila en términos políticos”, a diferencia de otras, como Santa Fe, donde hay mucha interna electoral.

La expectativa de los industriales es que el Gobierno, aprovechando la cercanía, asista al acto; más aún teniendo en cuenta que para las autoridades sería una buena plataforma para repasar todas las medidas que se fueron tomando en favor del sector y referirse a la actividad manufacturera como una de las que está liderando y explicando la recuperación de la economía, junto con la construcción. Además, están en plena campaña electoral y de nada les serviría enemistarse con la UIA, argumentan algunos miembros de la entidad. “Al gobierno le conviene venir. Preferirían que la UIA pondere más las acciones oficiales, pero no es una UIA anti gobierno. La parte positiva es la vocación industrial que tienen, pero la negativa es la posición anti empresa”, dijo un directivo.

Funes de Rioja se mostrará con un discurso moderado, en el que resaltará la recuperación, pero al mismo tiempo hará hincapié en los desafíos que la industria y el Gobierno tienen por delante para consolidar este repunte y lograr que tal como hubo una mejora en la producción, también la haya en el empleo. El sector industrial hoy cuenta con 1.109.000 trabajadores formales, y si bien en términos desestacionalizados la cifra es superior a la que había en diciembre de 2019, antes de la pandemia, si se realiza la comparación enero-mayo de este año versus el mismo período de 2019 la cuenta es negativa es 18.600 trabajadores. El objetivo de la UIA, sin embargo, es lograr un crecimiento del empleo formal más importante, ya que el número actual está lejos del récord alcanzado en 2013, cuando se registraron 1.266.000 trabajadores en la actividad manufacturera.

“La mejora en las condiciones sanitarias como consecuencia del incremento en el ritmo de vacunación y la disminución de casos diarios de Covid-19, en consonancia con la mejora en los niveles de producción (de acuerdo al IPI INDEC junio: +10,5% mensual) podrían generar un impacto positivo durante los próximos meses. Sin embargo, la incertidumbre macroeconómica sigue siendo uno de los principales problemas para la recuperación sostenida del sector industrial y la creación de empleo”, dice el informe de Indicadores Laborales publicado ayer por la UIA.

También remarcó que mientras que la actividad industrial ya se encontraba en junio 11,7% por encima del mismo período en 2019, el empleo asalariado registrado en la industria aún se ubicaba 0,6% por debajo. Según la entidad, “las regulaciones vigentes y los nuevos proyectos generan más incertidumbre en el marco laboral. La aplicación de incentivos a nuevas contrataciones y normalización del funcionamiento del mercado laboral se vuelven fundamentales para la recomposición del mercado laboral a largo plazo, junto con el incremento de la demanda agregada”.

* Para www.infobae.com

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