Qué es el "dólar ralentizado" que Guzmán y Pesce miran todos los días

ECONOMÍA 13 de agosto de 2021 Por Claudio Zlotnik*
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Martín Guzmán y Miguel Pesce lo bautizaron: "dólar ralentizado". Se trata del tipo de cambio "oficial" -el mayorista- que todos los días fija la mesa de operaciones del Banco Central, y que forma parte de la estrategia de política económica.

Hoy en día, esa estrategia es muy clara: moderación plena. Desde hace varios meses, la cotización del "mayorista" corre bien por detrás de la inflación con el objetivo de ser ancla inflacionaria.

Datos concretos: en lo que va de agosto, a punto de extinguirse la primera quincena, el dólar "mayorista" subió tan sólo 0,36%. Contra una inflación esperada para todo el mes bien por arriba del 2%. Incluso, más cerca del 3%.

En los últimos meses, la trayectoria es concreta: en julio, el "mayorista" subió 1% contra una inflación que seguramente rondó el 3%. Lo mismo sucedió en junio. El dólar que maneja el BCRA subió 1%, la tercera parte que la inflación.

En mayo, lo mismo: el dólar avanzó 1,2% contra una inflación del 3,3%. Exactamente calcado.

Esa política no le impidió comprar divisas al sector exportador.  En los primeros siete meses del año, sumaron más de u$s20.100 millones, tal como indicó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA). Sin embargo, el escenario podría cambiar a partir de ahora, que finalizó la "cosecha gruesa".

¿El dólar está atrasado?

No necesariamente. Los principales economistas del sector privado coinciden en que el tipo de cambio sigue siendo competitivo pero que esa cualidad se pierde día tras día.

"Hay espacio", asegura un funcionario clave del equipo económico, ante una consulta de iProfesional. "No estamos atrasados; el tipo de cambio está bien. No vamos a dejar que se atrase porque todos aprendimos que esa historia terminaría mal", agrega la fuente oficial.

Está más que claro que esta estrategia continuará hasta que pasen las elecciones. Incluso más allá: hasta que se firme el acuerdo con el Fondo Monetario.

En el Gabinete económico están urgidos por demostrar buenos resultados en relación a la inflación. Por eso se tomó este atajo, que se transformó en la principal arma para pelearle a la suba de los precios. El dólar y el congelamiento de las tarifas forman parte de esa estrategia.

El ministro ya le anticipó a Alberto Fernández que la inflación de este año rondará el 42%. Bien por encima del 29% que el propio Guzmán pautó en el Presupuesto 2021, pero entre seis y siete puntos menos que los proyectados por las principales consultoras económicas.

Para lograrlo, el titular del Palacio de Hacienda cree que la inflación acelerará su tendencia a la baja en las próximas semanas. Guzmán cree que la gente concurrirá a la votación de noviembre con una inflación del 2% mensual.

Un funcionario clave del gabinete económico -que ayer estuvo en la Casa Rosada- desliza su idea, en diálogo en off the record con iProfesional: "Las empresas recompusieron sus márgenes de ganancias en medio de la pandemia. Lo vimos en algunos rubros, como automóviles, indumentaria y también en los alimentos frescos. Pero todo tiene un límite porque ese proceso está agotado. Ahora nuestro problema está en la inercia. Tenemos que trabajar para cortarla. Desacelerar la inflación para que se note y que esa dinámica a la baja sea gradual pero permanente".

Ese es el único escenario que, creen en el gabinete económico, permitirá que los ciudadanos perciban una mejora en su bolsillo, en los próximos meses, ya de cara a las elecciones de noviembre.

* Para www.iprofesional.com

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