Ante la escasez de dólares, la Aduana redobló las denuncias por irregularidades al importar y exportar

ECONOMÍA Por Martín Kanenguiser*
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Criptomonedas, máquinas tragamonedas, barbijos por el Covid y hasta carne vacuna: de la mano de la alta brecha cambiaria, en 2022 crecieron las maniobras de sobrefacturación de importaciones y subfacturación de exportaciones.

Se trata de maniobras que, si son detectadas, traban el ingreso al SIRA, un sistema de por sí complejo para acceder al tipo de cambio oficial.

Un informe de la Dirección General de Aduanas que conduce Guillermo Michel expresó que en el segundo semestre del año pasado los cargos y multas aplicadas por estas maniobras irregulares ascendieron a USD 1.018,4 millones, con un incremento respecto el semestre anterior del 667 por ciento.

“Los resultados del Control ex post en el último semestre de 2022 han reportado más de 33.000 acciones de fiscalización que involucran tanto cargos suplementarios como denuncias contenciosas y penales”, indicó el informe oficial del organismo dependiente de la AFIP.

De este modo, entre enero y junio del año pasado se analizaron 14.134 operaciones “por un monto FOB total de USD 896,4 millones, aplicando cargos suplementarios y multas por USD 132,7 millones”. “Estas acciones fueron incrementadas de manera sustancial durante el segundo semestre”, a partir del cambio en la conducción en la AFIP con la renuncia de Mercedes Marcó del Pont y en la Aduana de Silvia Traverso y su reemplazo por Carlos Castagneto y Guillermo Michel, respectivamente.

“Las operaciones analizadas se duplicaron -33.150 operaciones- y el monto FOB de las operaciones se incrementó en un 430% hasta alcanzar los USD 4.747,4 millones. Asimismo, los cargos y multas aplicadas ascendieron a USD 1.018,4 millones, un incremento respecto el semestre anterior del 667%”, indicó el organismo que dirige Michel.

“Los rubros más significativos sobre los que recayeron tales acciones son minería, productos agropecuarios, bienes de capital, insumos médico-sanitarios y agroquímicos”, entre otros.

Al respecto, merecen una especial mención “los resultados obtenidos en la fiscalización de las operaciones de importación que ingresaron al amparo del Decreto 330/20 que establecía derechos de importación del 0% en forma excepcional para mercadería a ser destinada a combatir el covid”, como barbijos, termómetros o guantes de látex; una denuncia penal efectuada a una firma que importaba maquinaria e insumos para la industria petrolera radicada en Vaca Muerta con importantes sobreprecios; y las denuncias efectuadas sobre máquinas tragamonedas y máquinas usadas para minar criptomonedas”.

“Estos ejemplos encuentran un denominador común: la triangulación comercial nociva, que impacta en el egreso indebido de divisas. Se trata de operaciones comerciales con facturas de compra emitidas desde Estados Unidos, fundamentalmente”. explicaron.

“También se encuentran, en menor medida, facturas desde otras jurisdicciones como Hong Kong, Uruguay y Panamá”, indicaron.

“La adopción de acciones de control en el ex post, ha contribuido a mejorar la declaración de los elementos que hacen al valor en aduana y el cumplimiento de las normas y procedimientos inherentes a la valoración, a prevenir el fraude y disuadir conductas inapropiadas y a alcanzar una mayor eficiencia en la gestión desplegada por las áreas de valoración”, destacaron las fuentes.

Acceso al SIRA

Cabe recordar que el artículo 7° de la Resolución General Conjunta 5271/2022 establece que, para acceder al SIRA, la AFIP analizará “el perfil de riesgo considerando, entre otros elementos, si el importador ha efectuado operaciones de sobrefacturación, subfacturación o ha desvirtuado el régimen con prácticas abusivas en proceso de investigación en la interposición de medidas administrativas o judiciales con relación a las operaciones”.

Este análisis implica que, previo al registro de la SIRA, “las empresas con denuncias de sobre y subfacturación quedan obligadas a regularizar su situación, ya sea mediante el pago de las multas o cargos o mediante un proceso de caución para asegurar el crédito del fisco”, concluyó la Aduana.

“Con relación a la sobre y subfacturación, es dable destacar que en el marco de las acciones de valoración de operaciones de comercio exterior que desarrolla la Dirección General de Aduanas, se diseñó una estrategia de fiscalización sistémica de valor, basada en análisis de riesgo, tendiente a detectar en forma masiva operaciones con potenciales desvíos”, afirmaron en el organismo.

“El análisis radica en la sobrefacturación de importaciones y en la subfacturación de exportaciones. Estas maniobras tienen el objetivo de constituir activos financieros en el exterior (moneda extranjera) aprovechando la brecha cambiaria”, detallaron. “Dentro de los parámetros establecidos se tuvieron en cuenta operaciones de triangulación nociva, ventas sucesivas donde el tercer operador carece de sustancia económica, antecedentes de cargos de valor, denuncias efectuadas anteriormente, Índice General de Riesgo de las empresas y porcentajes de alícuotas de derechos aplicables”, entre otros parámetros.

* Para www.infobae.com

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