Preocupación por pagos de importaciones y gestiones por financiamiento: la agenda de los empresarios que vendrán con Lula

ECONOMÍA Por Natalia Donato*
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Las demoras en la aprobación de los permisos para importar (SIRAs) y los plazos de pago de hasta 180 días que ofrece el Gobierno ante la falta de dólares forman parte de los temas que el empresariado brasileño quiere discutir con colegas y funcionarios argentinos, en el marco de la visita a Buenos Aires que hará el presidente del vecino país, Lula da Silva, el próximo lunes. Una comitiva de 50 hombres de negocios brasileños será parte de la gira oficial y el objetivo, además de acompañar al Gobierno y adherir a un relanzamiento de la relación bilateral, será buscar estrategias para sortear mejor las dificultades de divisas y no perjudicar el comercio entre ambos países.

Los empresarios, miembros de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), arrancarán la jornada del lunes con un encuentro en la sede de la UIA, con pares argentinos, y luego asistirán, por la tarde, al Museo del Bicentenario, donde compartirán un acto con Lula, el presidente Alberto Fernández, y los respectivos ministros de las distintas áreas. “Hay un optimismo y una expectativa enorme. Los empresarios entendieron las dificultades coyunturales, fuimos resolviendo caso a caso, y saben que los problemas se van a superar trabajando juntos”, afirmó el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, en diálogo con Infobae.

Al tratarse de la primera visita de Lula al país desde que asumió nuevamente como jefe de Estado de Brasil, no se espera que se anuncien medidas concretas para ser aplicadas en lo inmediato. Si bien ambos gobiernos vienen trabajando en una estrategia conjunta en diversas áreas, lo que se anunciará la semana próxima es un compromiso político y económico para trabajar juntos y fortalecer el Mercosur, pero no habrá definiciones certeras todavía. Se buscará un relanzamiento de la relación bilateral, que se vio enormemente afectada durante el gobierno de Jair Bolsonaro, y un compromiso de las partes para avanzar en diversos caminos en materia de ciencia, tecnología, salud, energía, infraestructura, turismo, cultura, comercio exterior y economía. Pero son procesos que llevan tiempo y que tardarán algunos meses en aplicarse, coincidieron fuentes oficiales brasileñas y argentinas.

Consultado sobre la visita de Lula y de sus pares brasileños, el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, aseguró que “hay mucha expectativa en torno a los acuerdos que se van a firmar, ya que la relación con Brasil es una cuestión central”. El directivo recordó que la entidad mantuvo, a mediados del año pasado, un encuentro con empresarios de la Federación de Industrias de San Pablo (FIESP) y que ya en ese momento coincidieron en los objetivos que como industriales deben tener hacia adelante. Mencionaron la necesidad de desburocratizar el comercio; de avanzar hacia una armonización normativa y de concretar el pago en moneda local para evitar pasar por el dólar y lograr, de ese modo, descomprimir las restricciones cambiarias, recordó Funes de Rioja.

Parte de esta agenda es la que trascendió que están trabajando las carteras económicas de ambos países, así como también la concreción de un swap al igual que la Argentina tiene firmado con China. Pero fuentes que conocen de cerca estas negociaciones descartan que estas medidas avancen el corto plazo debido a una fuerte resistencia del Banco Central de Brasil.

Más allá de la rapidez con que avancen estos acuerdos, el empresariado festeja la renovación del vínculo bilateral y creen que a partir de este pacto político la solución de controversias y el trabajo en conjunto de cara a un Mercosur más fortalecido para negociar con el mundo será más ágil. En diálogo con este medio, empresarios del vecino país afirmaron que los principales inconvenientes que han tenido en materia comercial con la Argentina han sido la falta de dólares y de financiamiento.

“Lo que más escucho es dificultades para exportar por problemas de pago. En muchos casos se cortó la venta. Es uno de los temas que debe estar en la reunión del lunes. También la entrada del BNDES para financiar exportaciones brasileñas. Hoy lo hace sólo para agricultura; la industria ha estado olvidada en los últimos años”, expresó el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Procesamiento del Acero (Abimetal), Ricardo Martins.

El empresario se mostró optimista respecto de cómo puede mejorar la relación comercial con la Argentina con el gobierno de Lula. “Nosotros no entendíamos cómo Bolsonaro ha maltratado a la Argentina todo este tiempo. Él puede creer que la izquierda no es buena, pero tenemos que tener en cuenta que son nuestros principales socios para los productos manufacturados”, dijo el brasileño.

Por su parte, el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Textil y de Confección (Abit), Fernando Pimentel, también se mostró positivo respecto de lo que se vendrá en materia del vínculo bilateral. “Vemos siempre una agenda constructiva. Considerando que Brasil tiene nuevo gobierno, queremos ver cómo podemos definir puntos comunes, trabajar en el acuerdo Mercosur-UE, desburocratizar el comercio, reducir los costos para ambos países, entre otras cuestiones. Los problemas conocemos todos, pero tenemos que fortalecer las relaciones bilaterales”, dijo el empresario.

Respecto de los problemas que tiene la Argentina con los dólares, Pimentel reconoció que “no es un comercio que fluye de acuerdo con los intereses de los privados, sino que es administrado y tiene problemas de plazos de pago que perjudica a los exportadores de Brasil”. Y si bien consideró que no se van a resolver estas trabas en el corto plazo, trabajarán para minimizarlas.

“Que sea la primera visita de Lula es un gran crecimiento en sí mismo. Ratifica lo que él mismo dijo de que la relación con la Argentina es privilegiada. Hay una definición muy clara de fortalecimiento y relanzamiento de este vínculo, en este contexto de crisis de la globalización. El mundo demanda lo que tenemos y tenemos que aprovecharlo”, enfatizó Scioli, al tiempo que agregó que “se va a avanzar todo lo técnicamente que sea posible en estos días” y “el objetivo es que el comercio fluya cada vez más”.

El embajador destacó que el comercio con Brasil en 2022 fue el mayor de los últimos 9 años (USD 28.500 millones) y “el déficit, de USD 2.250 millones, estuvo explicado por la importación de los materiales para los gasoductos”, pero “lo que va a solucionar problema estructural del rojo con Brasil es la mayor exportación de gas al vecino país”.

“Brasil necesita energía y gas. Por eso, vamos a trabajar en una ingeniería financiera con el BNDES para que podamos concretar la segunda etapa del gasoducto y podamos venderle más gas”, explicó Scioli. De acuerdo a las negociaciones que se están llevando a cabo, el banco de desarrollo financiaría la compra de todos los materiales que se compran a Brasil.

* Para www.infobae.com

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