Las exportaciones de carne del Mercosur alcanzaron en 2022 un récord histórico, pero la participación argentina fue la menor de los últimos 4 años

ECONOMÍA Por Juan Martín Melo*
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Las exportaciones de carne vacuna del Mercosur alcanzaron en 2022 un récord absoluto con 3,4 millones de toneladas tras crecer un 16,4% respecto al año anterior, equivalentes a 500.000 toneladas. Si bien Argentina también cerró con un incremento en el volumen enviado al exterior, registró una caída en la participación en los embarques regionales y creció por debajo del ritmo que viene teniendo Brasil y Paraguay en las últimas dos décadas.

Así lo demuestra un informe de la Fundación Mediterránea-Ieral. Según el trabajo realizado por los economistas Juan Manuel Garzón y Lautaro Sibilia, el único país que no presentó crecimiento en volumen durante el año pasado fue Uruguay, ya que Brasil, Argentina y Paraguay cerraron el 2022 al alza en este aspecto, con 2 millones, 630.000 y 334.000 toneladas pesos producto embarcadas, respectivamente.

No obstante el crecimiento, Argentina cedió terreno a manos de Brasil en cuanto a la participación total de las exportaciones, cayendo a 18,8% durante 2022, un punto porcentual menos que en 2021 (19,8%) y la peor marca de los últimos 4 años. En este aspecto, el informe remarcó que “el país logró su mayor protagonismo en el 2009, con el 22,5% de los envíos totales, pero debe recordarse que en ese año la liquidación de vientres fue muy fuerte, lo que hizo que el proceso no fuese sostenible en el tiempo, y que al año siguiente (2010), con la falta consecuente de animales, las exportaciones sufrieran una fuerte caída y la participación del país bajase al 10,5%”.

Otro dato sobre el desempeño exportador argentino dentro del bloque es que el crecimiento interanual en las últimas dos décadas quedó por debajo de Paraguay y Brasil. Tomando este período como referencia, los países antes mencionados lideran este ranking, con un crecimiento promedio anual en los envíos del 9,2% y 8,0% respectivamente, mientras que Argentina se encuentra tercera con un crecimiento del 7,2% interanual y en cuarto lugar lo hace Uruguay, con un crecimiento del 4,7 pr ciento.

Ahora bien, ese panorama cambia de manera diametral cuando se ponderan los últimos cinco años. Allí, Argentina lideró el crecimiento con una mejora interanual del 24,7%, al cual le siguió muy por detrás Brasil con una expansión del 10,5%. Pero, si solo se toman los últimos tres años, el aumento de exportaciones interanual de nuestro país es el peor de la región con una mejora del 3,4 por ciento.

Vaivenes

Esta situación de fuertes vaivenes dependiendo el período de tiempo analizado se producen “dado que en Argentina ha habido muchos cambios de políticas públicas hacia la cadena de hacienda y carne, que incluyen la aplicación de nuevos impuestos (retenciones), cambios en las alícuotas impositivas, restricciones cuantitativas a los envíos al exterior y hasta el cierre de exportaciones, además de un contexto macroeconómico muy volátil durante este período de 21 años”, indicó el estudio.

Es por esto que los investigadores decidieron analizar los diferentes períodos gubernamentales en los cuales no hubo una continuidad en las políticas aplicadas para con el sector. “En este enfoque se observan cuestiones interesantes, por caso, que hubo un período donde Argentina se distingue claramente para bien del resto de la región, 2015-2019, con exportaciones creciendo al 44% anual (contra un bloque creciendo al 8%), y otro donde se distingue, por lo contrario, 2007-2011, con envíos cayendo al 18% anual (más del doble que los envíos del bloque, que se contrajeron al 8% anual); también se obser otro período, que podría decirse fue desperdiciado, entre los años 2011-2015, con envíos estancados, un fenómeno que no se observa en los demás países del bloque (que crecen en promedio al 7% anual)”.

Asimismo, el trabajo remarca que entre los años 2003 y 2007, “las exportaciones tienen buen desempeño, no lideran la región, pero se expanden a buen ritmo y finalmente, el período más reciente, 2019-2022, en el que las exportaciones siguen creciendo, pero a un ritmo muy inferior al que mostraran en el sub-período previo (del 44% anual bajan al 3%), y también por debajo del desempeño de los países vecinos (8% en promedio)”.

China

El motor de este récord en la exportación de carne del bloque comercial es sin duda China. En los primeros 11 meses del 2022, el 72% de las 2,7 millones de toneladas de carne comprada por el gigante asiático fue producida en algún país del bloque. De ese total, Brasil aportó el 40% de los kilos, Argentina el 18% y Uruguay el 14%.

Así, China es el principal destino externo de la carne que producen Brasil, Argentina y Uruguay. A nivel del bloque, el 55% de los volúmenes exportados se destinaron a China en promedio en el período 2019-2021. Ese promedio, sin embargo, está influido porque China no le compra carne (y de hecho, ningún otro producto) a Paraguay por ser uno los 14 países del mundo que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán y no se allanó a la posición de “una sola China” que Beijing exige a sus socios comerciales. La dependencia de China en materia de exportación de carne es claramente mayor en el caso de la Argentina, que en los últimos 3 años colocó allí casi el 76% de sus exportaciones cárnicas, contra poco más del 66% de Uruguay y del 55% de Brasil.

Es por esto que el informe asegura que “hay una fuerte interdependencia entre los países de la región y China. Las cadenas de carne bovina del bloque dependen mucho de China y de la dinámica de su mercado,pero el país asiático tampoco puede prescindir del bloque como proveedor de carne bovina” ya que “no encontraría una sustitución rápida dados los enormes volúmenes que necesita actualmente para abastecer a su consumo interno.

“Qué sucederá con el consumo interno, las importaciones y la producción local de carne bovina en el gigante en los próximos años es difícil anticiparlo. Lo que sí debe advertirse es que China ya consume un nivel de proteínas animales, incluyendo todas las carnes y el pescado, que es relativamente alto, y que por tanto tenderá inexorablemente a desacelerar el fuerte ritmo de expansión que ha mostrado en las últimas décadas”, marcó la Fundación Mediterránea.

Sin embargo, concluyó que ahora la carne bovina tiene, a diferencia de la carne de cerdo o el pescado “una oportunidad interesante, la de desplazar a otras carnes, ganar kilos a costa de otras, a medida que el ingreso medio de China se siga expandiendo y los consumidores, como debería esperarse, se inclinen por una canasta más diversificada, como sucede en otros países del mundo”, concluyó el escrito.

* Para www.infobae.com

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