Massa, decidido a dar señales contundentes al mercado: cuáles son los próximos pasos tras el exitoso canje de deuda

ECONOMÍA 11 de agosto de 2022 Por Claudio Zlotnik*
540538

Sergio Massa quiere llevar a su gira por los Estados Unidos la idea de que su gestión en el Palacio de Hacienda avanza a todo ritmo. Que tiene el apoyo político pleno dentro del Frente de Todos, y que logrará ordenar la macroeconomía sin necesidad de una devaluación abrupta y descontrolada, tal como vienen insinuando desde el mercado financiero.

El flamante ministro de Economía le promete a sus interlocutores que, más temprano que tarde, el Banco Central volverá a comprar dólares en el mercado.

Desde el equipo económico sugieren que la racha negativa se va a cortar pronto: dan cuenta de que ayer martes, el BCRA debió vender u$s64 millones en un día donde se abonaron más de u$s100 millones de importaciones de combustibles. Y que esta cuenta se reducirá a medida que avancen las jornadas y mejore la temperatura. 

Es la idea que desde hace varias semanas viene defendiendo Miguel Pesce; el problema es que las ventas son imparables y al Banco Central le quedan cada vez menos reservas líquidas. Pesce ya dijo que espera que esa cuenta del gasto energético totalice los u$s1.800 millones este mes, un número elevado, pero por debajo de los u$s2.200 millones del mes pasado.

De hecho, el gasto en energía implicó uno de cada cuatro dólares de las importaciones del mes pasado, que habrían totalizado u$s8.100 millones.

En este contexto, en las próximas horas, Massa avanzaría con una agenda para mandar señales contundentes al mercado.

Tasas y estabilización del dólar: la agenda que viene

Desde los principales bancos del sistema financiero están convencidos de que el jueves el Banco Central volverá a subir las tasas de interés. Aguardan una medida categórica, tal como ocurrió hace ya dos semanas, cuando Pesce subió el rendimiento de las Leliq y también de los plazos fijos y las tasas de los créditos.

La clave pasa por encarecer el costo de los créditos en un nivel que le ponga freno al financiamiento "barato" de los productores, que toman pesos del mercado para después dolarizarse.

La gran cuestión es a qué nivel deberían trepar las tasas de interés para que eso suceda. Para que los tomadores de créditos en pesos perciban que pueden perder dinero haciendo esas operaciones. 

Para lograrlo, desde Economía insisten que el ministro quiere ganar credibilidad en el mercado. Que sin ese paso será muy complicado lograr la ansiada estabilización del mercado cambiario.

Hay una urgencia muy delicada: el Banco Central encadenó diez jornadas consecutivas de ventas en el mercado cambiario, por un total de u$s1.200 millones.

Además de la esperada alza de las tasas de interés, Massa quiere demostrar que logra ordenar la cuestión fiscal y la estrategia antiinflacionaria, a través de un acuerdo entre los industriales y los principales gremios del país. Una idea que este mismo Gobierno "quemó" en sucesivos intentos sin ningún resultado positivo.

El canje de deuda en pesos, un alivio necesario

La operación financiera de este martes fue festejada por el ministro. "El resultado fue exitoso. Agradecemos la confianza y acompañamiento de inversores institucionales, personas físicas y organismos del sector público, que nos permite aliviar la situación financiera del próximo trimestre, extendiendo vencimientos a 2023", apuntó Massa en su cuenta de Twitter.

Como se sabe, Economía logró posponer vencimientos por $2 billones, que caían desde ahora hasta octubre, hasta bien entrado el año que viene. De esta manera, despejó interrogantes y dudas sobre un posible reperfilamiento de la deuda en moneda local, que ahora quedó lógicamente descartada.

Lo dicho más arriba: ahora viene, otra vez, la tarea del Banco Central en relación a las tasas de interés.

La preocupación por la constante caída de las reservas es extrema: la brecha cambiaria conspira contra cualquier plan de estabilización. Después de la fuerte baja que mostraron las cotizaciones de los dólares alternativos, esa tendencia bajista se detuvo ante la incertidumbre de lo que puede ocurrir en el corto plazo.

Brecha del dólar, inflación y tasas

La consolidación de la brecha por encima del 100% hace muy difícil lograr la estabilización.

Descartada una devaluación en el mercado oficial o un desdoblamiento cambiario, las alternativas que escucha el ministro se reducen. El "algo hay que hacer" se alinea con la posibilidad de una fuerte suba de la tasa de interés por parte del Banco Central.

En el mercado hay apuestas por una suba de entre 500 y 600 puntos básicos, hoy jueves, una vez que se conozca la inflación de julio, que romperá un nuevo récord.

¿Habrá tocado el 8%, como venía midiendo el propio monitoreo diario del Banco Central? Como fuera, la agenda del nuevo ministro tendrá que encarar el tema de la inflación como el eje central, una vez que termine de convencer al mercado que no hay ningún espacio para una devaluación abrupta.

Se trata, acaso, de la tarea más difícil, con un Banco Central al límite de sus posibilidades y con la confianza que recién ahora empieza a recomponerse, a fuerza de violentas subas de las tasas de interés, que lógicamente pegan en las expectativas de la actividad económica.

Un capítulo que, en medio de la emergencia, ha quedado en un segundo plano pero que de ninguna manera significa que no deba ser prioritario.

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar