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Sergio Massa logró unificar al sindicalismo e incomodar a la oposición con su anuncio sobre Ganancias

POLÍTICA 12 de septiembre de 2023 Por Ricardo Carpena*
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Sergio Massa logró unificar a todo el sindicalismo detrás de su decisión de eliminar el Impuesto a las Ganancias. ¿Le alcanzará para ganar las elecciones o, al menos, entrar en el balotaje? El ministro-candidato hizo una de sus máximas apuestas y puso en aprietos a Javier Milei y a Patricia Bullrich para atraer los votos de esa misma franja de trabajadores que sentirá un alivio en sus bolsillos.

La escenificación del anuncio de Massa estuvo a tono con lo que pondrá en juego en las urnas. Reunió en sus oficinas a la plana mayor del gremialismo, representada a través de sus 3 centrales obreras (la CGT y las dos CTA, la versión ultrakirchnerista y la combativa) para darle detalles de su iniciativa e inclusive deslizó que está en estudio una modificación del IVA para los alimentos. Y luego se zambulló en un acto de campaña, con un discurso en el que, a la espera de que el Congreso sancione un proyecto de ley, dijo que se impulsará un decreto para subir el mínimo no imponible y lograr que desde octubre paguen Ganancias sólo 90.000 trabajadores de sueldos altos y jubilados de privilegio. Todo finalizó con la Marcha Peronista, que raramente no sonó en el acto de la CGT del 8 de agosto.

El candidato de Unión por la Patria, vitoreado por manifestantes de los gremios más poderosos y en un escenario que fue un mosaico de todos los colores del poder sindical, relanzó formalmente la campaña más decisiva para intentar revertir en octubre el tercer puesto logrado en las PASO. Massa estaba seguro de que iba a ser el postulante más votado en las primarias, pero no lo consiguió y quedó detrás de Milei y de Juntos por el Cambio. Para colmo, luego del 13 de agosto avanzó con una fuerte devaluación que acorraló a los trabajadores y asfixió aún más a los sectores empobrecidos.

Ahora, con su anuncio sobre Ganancias, el impuesto más denostado por los trabajadores y que fue el eje de promesas de eliminación por parte de Mauricio Macri, se reacomodó en un terreno que se perfilaba demasiado resbaladizo para captar más votos. Fue una suerte de “salariazo” que sacó de la galera (implicará mejoras de hasta el 21% en los ingresos), aunque, en rigor, los beneficiarios de la medida estarán lejos de invertir ese ahorro en la compra de un “autito”, como sugirió Massa en su discurso cuando le pidió a los trabajadores que ese dinero no lo destinaran a comprar dólares.

Aun así, el ministro de Economía no sólo sacudió la modorra de su campaña sino que también logró salir de cierta soledad política en la que había quedado. El sábado pasado logró una postal de unidad oficialista con gobernadores, dirigentes políticos, sindicales y sociales, a quienes se sumó Máximo Kirchner, lo más cercano a una Cristina Kirchner alejada de la actividad proselitista. El hijo de la Vicepresidenta también estuvo este lunes en la puesta en escena de Massa sobre Ganancias.

Quizá por el susto que representó el triunfo de Milei en las PASO, al acto de ayer en Economía no faltó casi ningún sindicalista: estuvieron desde Hugo Moyano y los tres cotitulares de la CGT (Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña) hasta Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, los titulares de las dos CTA, pasando por los independientes Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (UOCRA); el bancario Sergio Palazzo; el titular de la confederación del transporte (CATT), el ferroviario Sergio Sasia; el metalúrgico Abel Furlán, el mecánico Mario Manrique y el judicial Julio Piumato, entre otros.

Pese a que el reclamo contra el Impuesto a las Ganancias es una bandera de todo el sindicalismo, en la reunión realizada en Economía hubo una voz disonante: Godoy, líder de la CTA Autónoma, apoyó la medida anunciada por Massa, pero le reclamó que se acuerde de los trabajadores precarizados, para lo cual propuso una nueva convocatoria al Consejo del Salario para aumentar el sueldo mínimo.

Ahora, el ministro-candidato encontró el tono para sintonizar con su promesa de convertirse en el “presidente de los trabajadores”, mientras incomodó a sus rivales electorales. Habrá que ver la postura de Milei, pero Bullrich se expresó, en principio, a través de su economista de cabecera, Luciano Laspina, quien consideró que el anuncio efectuado por Massa era un “mamarracho electoralista”. En la misma sintonía opinaron otros dirigentes, legisladores y candidatos de Juntos por el Cambio, críticos de que no quede en claro cómo se financiará el cambio en Ganancias y de que sus efectos terminen condicionando a quien asuma como presidente de la Nación el 10 de diciembre próximo.

Enarbolar la bandera de la eliminación de Ganancias le dio a Massa una significativa ventaja sobre Milei, quien, tras los elogios de Luis Barrionuevo y su reunión secreta con Gerardo Martínez, pareció dispuesto a conseguir el voto sindical con su marcha atrás en la decisión de efectuar una reforma laboral si llega a la Casa Rosada, como aseguró que le dijo el titular de la UOCRA, pero que el propio libertario insinuó cuando desistió de criticar la reelección indefinida de los gremialistas, cuya derogación está incluida en la plataforma electoral de La Libertad Avanza desde 2021.

Massa les dio a los sindicalistas un motivo para entusiasmarse y soñar con un resultado que los aleje de la pesadilla de perder el poder. De paso, apuró un anuncio para amortiguar el impacto de la inflación de agosto, que se conocerá esta semana y puede quitarle el sueño al oficialismo.

* Para www.infobae.com

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