Nombres y riesgos de Perotti en el juego del trono de la hidrovía

POLÍTICA 29 de agosto de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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El destino le volvió a dar una segunda oportunidad al gobernador Omar Perotti. Luego de ser aventajado por el propio presidente Alberto Fernández, quien en diciembre pasado sorprendió con la designación como presidente del Ente de Control y Gestión de la vía troncal de Ariel Sujarchuk, intendente de Escobar y de poquísimo roce con la hidrovía, ahora esa misma silla tiene un cartel de venta y la provincia tiene todos los números para quedársela por posicionamiento geográfico, comercial y de infraestructura. 

Quedarse con el trono exige un trabajo político fino y alerta, que, incluso, supera a la lógica de la designación del más capacitado. Hay todo un tironeo político en aguas donde manda el ministro de Economía, Sergio Massa, de histórica ascendencia en Transporte y que es quien se llevó a Sujarchuk para una secretaría. Lo indudable es que para la provincia es un lugar importante porque podría resguardar de otra manera los intereses de la vía navegable por donde se exporta el 80% de los granos del país y están los puertos más grandes.

 

Dentro del gobierno provincial confiaron  que Massa ha demostrado un “gesto de apertura” hacia Santa Fe en el tema, aunque la semana pasada no trascendió si el gobernador habló con él en su visita a Buenos Aires. La pregunta es hasta qué punto lo pretende y lo pelea Perotti. Más aún, si, supuestamente, le fue ofrendado políticamente por la Nación. Algunos regalos hay que abrirlos rápido. 

Sin embargo, en los últimos días le sacaron el pie del acelerador al tema, dejaron trascender que "no es prioritario" y que lo más importante es qué se hace y no quién lo preside. Que no haya prioridad en una disputa intensa en la que la celeridad es regla, da la impresión de que se trata de una historia con final escrito y sin mucho más que hacer. ¿Se cierra algún acuerdo o no se llegó a negociar? No hay precisiones. Perotti trata la situación sin muchas señales nítidas y sin atropellar, más allá de los reclamos de la oposición y también de parte del PJ para que se imponga por sobre el impulso porteño y también el interés entrerriano. “Omar es un dirigente de consenso”, matizan en su entorno. 

 

Los nombres 
Igualmente, tiene algunos nombres apuntados. Una de las cartas que por estas semanas trascendieron para presidir el consejo directivo es Abel de Manuele, exjefe de gabinete de Transporte de la Nación, quien está empapado en el tema hidrovía desde que asumió Alberto Fernández y cuando se pensaba en una sociedad del Estado para administrar con las provincias la vía navegable. De hecho, es vocal en el consejo directivo representando a Transporte desde donde se encarga de cuestiones técnicas del ente.

 

Sin embargo, el lobby por el santafesino formado en la Universidad Nacional del Litoral no tiene resultados palpables aún, pero sí algunas objeciones. Es que “El Chavo” es radical y algunos peronistas no ven con buenos ojos que termine representando a su gestión. Primer costo para el gobernador: que le refrieguen que entregó la silla al otro lado de la grieta más allá de que sea de los radicales soft que llegaron con Mario Meoni. 

 

También hay presiones externas en todo este juego de intereses. Por ejemplo, antes de que asuma Sujarchuk, las cerealeras le hicieron llegar a Perotti el deseo de que la autoridad máxima en el ente sea de Santa Fe, y en ese momento pensó en el director de Asuntos Jurídicos del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Marcelo Terenzio. Hoy parece estar más fría esa opción. 

 

Actualmente, la provincia tiene representación en el consejo directivo del ente a través de la secretaria de Gestión Federal de Santa Fe, Candelaria González del Pino, quien administra las relaciones federales santafesinas. Al margen de su confianza ganada y operatividad, no muestra credenciales acerca de logística fluvial o transporte y por lo bajo le achacan que no es santafesina. Una idea que flota es que el gobernador podría arrimarla como candidata a la presidencia y luego llenar el eventual hueco como vocal.

 

Lo cierto es que existe riesgo de naufragar para cualquiera en la complejísima tarea de armar los pliegos porque es un negocio de intereses cruzados y de constante lodo político. Parecen ser riesgos que un Ejecutivo provincial debe asumir más allá de las complejidades. En todo caso, la cuestión pasará por el perfil que priorice de su candidatura: si es alguien de su riñón o más ajeno, si busca espesor y muñeca política, alguien que solo cumpla o que haga ruido.  

 

Hay una cuestión que no es menor: el ente podría perder poder si el esquema actual se diluye y la Administración General de Puertos (AGP), que agarró por un período puente la concesión y hace contrataciones de dragado y balizamiento, se queda para siempre, tal como pretende, como adelantó Letra P. En ese caso, es el Consejo Federal de Hidrovía y no el ente de control quien dirigiría la batuta. Si ese modelo llega a ganar, y a aplicarse, se hablaría de un fracaso para el ente de control y para quien ponga la cara en la presidencia. Todo se mide en estos casos. 

 Fuente: Letra P, Nota de Facundo BORREGO

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